Los datos surgen de un relevamiento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en un acuerdo multilateral de intercambio de datos con varios países de todo el mundo y del que la Argentina está adherida desde el año 2017.
La encargada de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, tomó en febrero una primera muestra de las cuentas con más de 1 millón de dólares de saldo no declaradas. Los datos estaban encriptados y aún no fueron analizados.
Para su análisis, se deberán cruzar los datos con las declaraciones realizadas, y es en esa base de datos, donde se encuentran todas las cuentas, inclusive las que fueron “blanqueadas” ante la AFIP.
En el relevamiento se encontraron tres tipos de evasores: los que declararon en en el país por Bienes Personales, pero no en el exterior, los que declararon montos mucho menos a los que tienen en el exterior y, aquellos que directamente no presentaron ninguna declaración jurada.