El sábado a las 15:35 horas, hubo varios pedidos de presencia
policial por una fiesta clandestina en el barrio Yacyretá. Al llegar a la
chacra 103, calle 68, casa 06, los uniformados se entrevistaron Noelia F. (36),
quien dijo que estaba celebrando el cumpleaños de su marido y que en el lugar
habría aproximadamente seis personas mayores de edad.
Mientras tomaban los datos, apareció en escena Miguel R.
(35), quien dijo ser personal del Servicio Penitenciario Provincial con
prestación de servicio en la Unidad Penal de Loreto. Era el cumpleañero.
Cuando la Policía le notificó
que estaban violando la cuarentena impuesta por el presidente Alberto Fernández,
éste de forma prepotente y sin educación
expresó que sus familiares se retirarían del lugar cuando ellos lo consideraran,
debido a que los mismos ostentarían una alta jerarquía en la fuerza policial.
Dijo que su hermana es Oficial Ayudante
de Policía y que su tío, que estaba dentro del domicilio es Oficial Principal de la
misma fuerza.
Tras estos comentarios, los uniformados a cargo del operativo le manifestaron
que no debería querer “sacar chapa” y que incluso al ser funcionarios
provinciales, más deberían respetar la cuarentena.
Tremendo que alguien que está al frente de un Penal de Convictos viole la ley y se jacte de que lo puede hacer por el cargo que ocupa. De predicar con el ejemplo, ni hablar. Habrá que ver qué medidas toma el Servicio Penitenciario Provincial con el «vivo» del jefe.