En las avenidas López y Planes y Kolping, los agentes policiales y municipales detectaron que una mujer, sin tener colocado el barbijo, atendía un maxikiosco y rotisería en cuyo local además no se respetaba la distancia en medio de una gran aglomeración de personas. En todo momento, la encargada del negocio se negó a colaborar con el procedimiento, pese a que se le explicó el protocolo sanitario que rige y el riesgo al que estaban expuestos sus comensales.
En el barrio A-4 en tanto, fueron clausurados dos kioscos. En ambos casos, los comerciantes no solo incumplieron con el protocolo sanitario, tampoco contaban con la habilitación correspondiente.
Finalmente, en las calles Buenos Aires y Belgrano, el personal municipal clausuró otro negocio.