Este alimento era consumido por muchas personas al ser realmente económico, pero ahora se prefiere por la cantidad de propiedades y beneficios que la polenta presenta para la salud.
Es bueno, tanto para combinar con recetas dulces y saladas, y aunque su origen es italiano, se ha extendido a otros países, como Sudamérica, siendo una de las dietas principales de la población.
Ofrece los grandes grupos de nutrientes que necesita el organismo, tales como minerales, vitaminas, proteínas, carbohidratos y fibra, entre otros. Concretamente, posee vitaminas A y B, y, entre los minerales, aporta calcio y magnesio.
Cuando hablamos del aceite de maíz, destacamos que contiene 23% de ácidos grasos monoinsaturados, 60% de ácidos poliinsaturados y 12% de ácidos saturados. Mientras que es rico en ácidos grasos linoleicos y oleicos.
Además, no contiene gluten, y por ello se perfila como un alimento que pueden tomar los celiacos.
