A tono con esto, el decreto 965 publicado por el Gobierno a principios de este mes informa que “toda otra actualización se suspende hasta el 15 de enero de 2021”. El día después a esa fecha sería de nuevo golpe en el bolsillo de los automovilistas.
Desde CECHA, la confederación que integra a los empresarios de la venta de combustibles en el país, su gerente general, Guillermo Lego, dijo en torno a las eventuales subas que seguirán a la concretada en diciembre que “variables hay”.
“El ajuste impositivo (actual) sólo tomo el saldo del segundo trimestre. Falta aún el ajuste del tercer trimestre y además, como está aumentando el crudo, las petroleras seguramente requerirán que puedan ajustar todavía algo más”, comentó.
“En síntesis, queda aún un nuevo ajuste. El gobierno decidirá si hacerlo a fin de año o dejar esto para principio de enero. Es, nuevamente, una decisión política”, añadió.
En las estaciones de servicio manda la intranquilidad en tanto la demanda no se recupera. Y el nuevo incremento es interpretado como un factor en contra de cualquier eventual recuperación en las ventas.
“La demanda no supera el 67 por ciento del consumo del año pasado. Y los aumentos juegan en contra. No permiten levantar un promedio como tampoco las restricciones que se pueden dar si hay nuevos rebrotes”, sostuvo Lego.
IP.
Gabriel Bornoroni, presidente de CECHA, comentó algo similar. “La demanda sigue abajo. Y cada vez que hay actualizaciones de los precios vendemos menos en las estaciones de servicio”, dijo.
Según informe reciente de esa organización, 3 de cada 5 estaciones de servicio corre hoy el riesgo de cerrar definitivo, mientras que el 85 por ciento de los sitios de venta no podría sostenerse en el mediano plazo si la situación -en términos de demanda- no mejora.
Por otro lado, la nueva suba que podría tener lugar en enero permitiría a las petroleras acercarse un poco más al punto de equilibrio. En el ámbito de los hidrocarburos aseguran que los precios en los surtidores continúan al menos 5,5 por ciento por debajo de lo que necesitan las compañías para comenzar a enderezar sus números financieros.