Según informó el ministro de Salud, Ginés González García, el país tiene aseguradas 22,4 millones de dosis de Oxford/Astrazeneca, 20 millones de la vacuna rusa Sputnik V y nueve millones del plan Covax. Actualmente, el Gobierno mantiene conversaciones con otros laboratorios para aumentar la cantidad de fármacos, como Pfizer, Jannssen, Sinovac, Sinopharm, Moderna y CanSino.
Las 50 millones de dosis iniciales se distribuirán de acuerdo a las prioridades, tal como ocurre con las dosis de la vacuna rusa que llegan desde Moscú. Un documento distribuido en las últimas horas a los integrantes de la comisión de Salud de la Cámara de Diputados marca el orden.
Del total de las dosis, 821.394 serán destinadas a trabajadores de la salud, que tienen la máxima prioridad hoy. Le siguen personas de 60 o más años de edad con 7.414.866, de las cuales 167.936 se repartirán entre 5.173 residencias de adultos mayores.
Otras 493.727 irán para integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad y 4.063.968 para pacientes de entre 18 y 59 años con comorbilidades. Además, el plan incluye 1.417.310 para docentes (del nivel educativo primario, secundario y terciario) y 266.034 para el personal esencial del Estado, como docentes universitarios y otros.
Es por eso que, de cumplirse las proyecciones, al menos 15 millones de argentinos mayores de 18 años no serán vacunadas este año, a no ser que se llegue a otro acuerdo con otro laboratorio y el Gobierno cambie el plan de vacunación. Los llamados “ni- ni” no pertenecen a ningún grupo de riesgo y no son personal esencial, sin ninguna enfermedad de base.
Los lineamientos técnicos para la Campaña Nacional de Vacunación contra el Covid-19, difundido en diciembre por el Ministerio de Salud, los ubica en el séptimo lugar en el orden de prioridades y los describe como “otras poblaciones estratégicas definidas por las jurisdicciones y la disponibilidad de dosis”.
De momento, no se vacunarán a los menores de 18 años, ya que escasean los datos sobre la eficacia de los inoculantes desarrollados en este segmento etario. Tampoco la recibirán, por ahora, las mujeres embarazadas o en período de lactancia (porque no se se comprobó la seguridad de la aplicación en esta etapa) ni las personas con hipersensibilidad a cualquier componente de una vacuna, con antecedentes de reacciones alérgicas, enfermedades agudas graves (infecciosas y no infecciosas) o exacerbación de enfermedades crónicas que impliquen compromiso del estado general.
El Gobierno aseguró que buscan tener al 100% de la población vacunada. Pero, evidentemente, para que ello ocurra, habrá que esperar. “Se hará de forma escalonada y progresiva, de acuerdo con la disponibilidad gradual y creciente del recurso y la priorización de riesgo”, señalaron desde el oficialismo.