Beneficios del limón: lo bueno de este fruto no solo está en su vitamina C

14 de febrero de 2021


Rico en
vitamina C, con pocas calorías y con propiedades antioxidantes, el limón es,
sin embargo, una de esas frutas que a menudo suele figurar en la lista de
«mitos alimentarios» falsos. Ni es cierto que ayude a adelgazar beber un vaso
de agua con limón en ayunas, ni tampoco es verdad que el fruto del limonero sea
«detox» o ayude a «depurar» o a «limpiar» el hígado. Estas afirmaciones, tal
como destaca Carme Ferrer Alfonso, dietista-nutricionista de Alimmenta, no
cuentan con evidencia científica.

 

De lo que
sí es posible beneficiarse es de las propiedades del limón en el marco de una
dieta equilibrada, es decir, cuando se consume de manera habitual en la dieta.
De hecho, una de sus ventajas de tomar limón es que ayuda al organismo a
mejorar la absorción de hierro «no hemo» (el que aportan los alimentos de
origen vegetal como las legumbres, las hortalizas de hoja verde o los frutos
secos) gracias a su contenido en vitamina C, que además tiene un papel
importante en la síntesis de colágeno y reduce la posibilidad de sufrir
infecciones, según detalla Carme Ferrer.

 

Pero, ¿cómo
se combina este fruto para mejorar la absorción del hierro? Si aderezamos, por
ejemplo, una ensalada de lentejas o un plato de espinacas con zumo de limón
estaremos mejorando la absorción del hierro «no hemo» procedente de estos
alimentos vegetales. Otra opción puede ser consumir esos alimentos con una
bebida a base de agua con limón exprimido o, en el caso de que no nos guste el
sabor del limón, se puede consumir como postre otras frutas ricas en vitamina C
como la naranja, la mandarina, la papaya o las fresas.

 

Además de
vitamina C, el limón aporta vitamina A, fibra y minerales como el calcio, el
fósforo, el magnesio y el potasio. Su valor calórico es bajo (22 kcal por cada
100g), ya que su contenido es mayoritariamente agua (cerca de un 90%).

 

Interesa
también por su contenido en componentes funcionales (compuestos con beneficios
sobre la salud) como los flavonoides, antioxidantes útiles para prevenir
enfermedades de origen oxidativo (isquemia, diabetes tipo 2 o incluso algunos
tipos de cáncer) y además son inhibidores de la neuro inflamación por lo que,
según afirma la dietista-nutricionista de Alimmenta, están asociados a la
prevención del Alzheimer o el parkinson.

 

Posee el
limón cantidades interesantes de ácidos orgánicos como ácido cítrico, otro
potente antioxidante.

 

Así pues,
gracias a su composición, el limón tiene propiedades beneficiosas para la
salud: es diurético, tiene un gran poder antibacteriano, ayuda a reforzar el sistema
inmunológico y nervioso (gracias al potasio) y tiene capacidad antioxidante.

 

Un aliado
para hidratarse en verano

El limón
destaca por su versatilidad y puede ser un complemento perfecto para elaborar
refrescos veraniegos saludables, como los que proponen los expertos de AILIMPO
(asociación interprofesional del limón y el pomelo), quienes destacan que
España es el principal productor europeo de limón y que su modelo de producción
sostenible hace que el fruto pase del árbol al lineal del supermercado en
apenas 48 horas.

Limonada
casera.

Limonada.
Su preparación es sencilla, pues consiste en exprimir zumo de limón en agua,
pero para que quede perfecta es importante respetar la regla de oro: una parte
de zumo de limón por dos de agua fría.

Granizado
de limón

Granizado
de limón con miel. Se cortan varios limones y se exprimen. A continuación se
vierte el zumo en un recipiente donde se le añade miel. Se remueve hasta que la
mezcla quede diluida en el zumo. Si es necesario se añade un poco de agua y se
sigue removiendo hasta que se mezcle totalmente. Se añade hielo y se tritura
hasta conseguir un granizado.

Té con
limón

Té con
limón. Se hierve el agua (en una tetera o en el microondas). Mientras, se pela
un limón para conseguir su corteza, pero solo la parte más superficial. Se
añade esa cáscara al limón con unas hojas de menta y una o dos bolsas de té
(también se puede añadir un poco de jengibre). Se deja hervir todo un par de
minutos más (o reposando, si ha estado el agua en el microondas y ya está en
ebullición). Una vez que se ha enfriado se pueden añadir unos cubitos de hielo.
Se sirve acompañado de unas rodajas de limón.