Si se tiene en cuenta el incremento de la petrolera de bandera (15%) más los impuestos del Gobierno, los combustibles se encarecieron, en promedio, en 5 meses un 28,1%, es decir, por debajo de la pauta inflacionaria prevista en el Presupuesto 2021 del 29%.
No obstante, en los surtidores de la ciudad de Buenos Aires, el precio de la nafta con el último aumento del sábado acumulará un alza del 34,5% en lo que va del año, por encima de la meta de inflación, de acuerdo al relevamiento de Cecha, la Confederación de entidades del comercio de hidrocarburos y afines de Argentina.
Ocurre que en enero si bien, en promedio, YPF ajustó sus combustibles un 6,5% como consecuencia del incremento del componente impositivo (ILC / IDC) y del alza en el costo del biodiesel y del etanol, dispuestos por el Gobierno nacional, en el caso de la súper ese mes se encareció en la Ciudad 7,1%.
En febrero hubo otras dos remarcaciones de la nafta en el área metropolitana del 2,2% (el promedio país fue menor: 1%) ya que se trasladó al valor en el surtidor la suba del costo de los biocombustibles, mientras que en marzo, abril y mayo se aplicaron aumentos del 6% cada uno, en promedio, por un 15% propio de la petrolera y un 3% que responde al componente impositivo ILC.
El presidente de YPF, Pablo González, explicó que con el incremento del sábado, en promedio, “la nafta va a aumentar este año menos que la inflación, un 28,1%” y resaltó que se trata “del compromiso que hemos asumido”.