Cuando los familiares de María José Coni (22) y Marina Menegazzo (21), las turistas mendocinas asesinadas en Ecuador, viajaron a ese país tenían un propósito inicial: buscarlas, con la esperanza de que estuvieran vivas. Después, cuando se enteraron de que habían sido brutalmente asesinadas, las sospechas (no estaban seguros de que los cuerpos fueran los de ellas ni que los detenidos fueran los asesinos) los obligaron a cambiar todos los planes. Recién mañana, 38 días después de los crímenes, podrán regresar a Mendoza con los cuerpos.
Los familiares viajarán en el mismo avión de Lan que trasladará los cuerpos. Harán escala en Buenos Aires y llegarán a Mendoza mañana alrededor de las 9 de la mañana. Los familiares quieren “tener paz” cuando lleguen por eso, si bien había trascendido que iban a velarlas juntas, ahora dicen que no saben si harán o no una ceremonia de despedida.
La repatriación estaba prevista para la semana pasada, pero la nueva fiscal, María Coloma, pidió una segunda autopsia y los obligó a demorar el retorno. La segunda autopsia, hecha el 22 de marzo, mostró lo que los familiares ya sabían por filtraciones de médicos forenses ecuatorianos.