Para la próxima campaña se espera alcanzar las diez mil bolsas, precisaron desde la planta que trabaja con la cáscara de pino.
La planta, inaugurada el año pasado, es la única del país, resaltó el ingeniero a cargo por parte del Ministerio del Agro y la Producción, Daniel Piccini. Explicó que el objetivo es producir sustrato para la producción intensiva de plantines, asimismo enumeró que puede ser utilizado para el tabaco, como también, para horticultura, forestales y floricultura.
En este sentido, Piccini comentó que actualmente se produce sustrato para tabaco, usando la cáscara de pino como materia prima, y en el proceso se involucran aspectos físicos, químicos y biológicos. “Es un proceso que demora siete u ocho meses; implica la molienda de la cáscara de pino, aplicación de insumos y luego se obtiene el sustrato”, indicó.
Actualmente la materia prima fue utilizada y traslada desde Cerro Azul y Leandro N.Alem, pero también se utilizará en Aristóbulo del Valle, ya que el transporte influye en el valor de la producción.
“En esta campaña producimos 3 mil bolsas de sustrato de 30 kilos. Cada bolsa rinde para 30 bandejas. El productor utiliza 3 bolsas y media por hectárea; es una producción buena, pero estamos recién comenzando, ya para julio pretendemos llegar a 10 mil”, manifestó el ingeniero.
El encargado de la planta recordó que anteriormente el sustrato se traía desde Brasil y ahora en Misiones se cuenta con la planta industrial con un producto 100 por ciento orgánico.
El sustrato funciona como soporte de crecimiento de plantines de tabaco en almácigos ubicados en bandejas flotantes. Así, se evita el contacto con el suelo y el consecuente uso de pesticidas, en especial del bromuro de metilo –considerado una amenaza para la capa de ozono. De esta manera, se evita el uso de sustancias nocivas para el medio ambiente, agrega valor y colabora con el desarrollo local.
La Argentina es, junto a más de 160 países, signataria del Protocolo de Montreal, por el cual se compromete a la eliminación del Bromuro de Metilo como fumigante de suelo y sustratos, por su alto potencial de daño a la capa de ozono. Por lo cual los técnicos continúan con las investigaciones para aplicar este sustrato a otros cultivos, como hortícolas, ornamentales o frutales.