“Interpreto que esta propuesta es esencial de cara al futuro y que sea justamente una institución como la Defensoría del Pueblo, donde se discuten cuestiones sociales referentes a los derechos humanos, donde se desarrolle esta iniciativa.
Será un espacio que abra puertas, que genere oportunidades y que discuta normas que no están contemplando a este sector de nuestra sociedad”, expresó Penayo.
El defensor contó que los proyectos presentados en el Parlamento apuntan todos a derechos no contemplados en la ciudad.
“Las iniciativas son pedidos, demandas insatisfechas y que tienen que ver con derechos a los que no acceden, como educación, trabajo y más oportunidades genuinas.