Google, por su parte, desestimó la denuncia de Paxton: «Se basa en afirmaciones inexactas y obsoletas sobre nuestra configuración. Siempre hemos incorporado funciones de privacidad en nuestros productos y brindamos controles sólidos para los datos de ubicación».
No es la primera vez que se apunta a la navegación incógnita de Google y su privacidad. En marzo de 2021, un juez de California aceptó una demanda colectiva por US$ 5.000 millones en contra de la empresa por no notificar a sus usuarios de ciertas políticas de recolección de datos especialmente en dicha modalidad de navegación. En ese momento, el buscador intentó aclarar la situación asegurando que «solo ciertas páginas y aplicaciones» todavía podían recolectar información sobre la actividad al momento de usar el modo incógnito.
La demanda aseguraba que Google presentaba el modo incógnito como una plataforma en la cual el usuario rechaza compartir su información, pero que, en la vida real, rastrea y recopila el historial de navegación de los consumidores y otros datos de la actividad web.
Según la primer denuncia, a la compañía no le importa las medidas de seguridad adoptada por los consumidores para proteger la privacidad de sus datos.
En el caso puntual de EE.UU, Google comparte 747 veces la ubicación en tiempo real de sus usuarios con los anunciantes, mientras que en el caso de Europa, son aproximadamente 376 veces.