De esta manera se resolvió un conflicto plagado de injusticia ordenado por un juez de Instrucción, César Yaya, quien ordenó el desalojo de familias vulnerables y empobrecidas, quienes desde el primer momento fueron acompañadas y asistidas por el Bloque de Diputados del Partido Agrario y Social, y las organizaciones políticas Movimiento Evita, la Federación Juvenil Comunista y las agrupaciones sociales de estudiantes de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM.
Al trabajo político social encabezado por el diputado Martín Sereno, se sumó la ministra de Derechos Humanos, Lilia Marchesini, quien resolvió la emergencia proveyendo mercaderías, colchones, leche, abrigos y frazadas para las familias, concluyendo en este acuerdo de compra desde el Estado Provincial para que las más de 20 familias levanten el acampe que sostenían sobre la avenida, y regresen a los terrenos a reconstruir sus casas que fueron violentadas por la policía de la provincia, sin ninguna contemplación.
«Lloramos de alegría cuando nos dieron la buena noticia»
«Estamos muy contentos con esta noticia de poder volver a los terrenos de donde nos sacó la fuerza policial, destrozando nuestras casas y nuestros humildes muebles, y sin importarle que había ancianos, mujeres embarazadas y niños asustados. Casi estábamos perdiendo las esperanzas hasta que nos avisaron de esta buena noticia y nos largamos a llorar entre todas las madres», dijo Lourdes Alvarez, 32 años y seis hijos.
Otra de las vecinas satisfecha con lo resuelto es Mabel Lemes, hija de Ramón Galeano, el abuelo que fue desalojado en su silla de ruedas y una semana después perdió la vida. «Sufrí una las pérdidas más grandes de mi vida como la muerte de mi viejo; pero de siento que gracias a Dios, todo el esfuerzo y nuestro sufrimiento valió la pena para llegar a esta solución. Todas las noches le pedía a mi papá, le rezaba para que desde donde esté me entregue fuerzas y me ayude a tener nuevamente nuestra casita para vivir con mi hija Myriam, y mis nietos. Uno de ellos, Enzo, sigue internado, recuperándose de su trasplante de corazón en el Hospital de Pediatría», contó Mabel.