El Gobierno de Misiones oficializó este lunes la suspensión del pago anticipado del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en los controles ruteros, una medida que en la práctica elimina lo que comúnmente se conoce como “aduana paralela”. La decisión quedó formalizada a través del decreto 713, publicado en el Boletín Oficial.
La disposición alcanza al 95% del padrón de contribuyentes, es decir, a unas 16.500 pequeñas y medianas empresas sobre un total de 17.300. En tanto, para las grandes firmas se estableció un esquema de pago digital, mensual y simplificado, con el objetivo de sostener el control fiscal sin generar demoras ni costos adicionales en la logística.
Con este cambio, la Provincia apunta a reducir la presión impositiva en el tramo bajo su jurisdicción, agilizar el tránsito de mercaderías y mejorar la competitividad en un contexto económico marcado por la recesión. La medida también implica una simplificación administrativa que busca eliminar trabas operativas en los accesos a Misiones.
Más allá del impacto concreto, la decisión tiene una lectura política. Desde el Gobierno provincial plantean que, tras avanzar con la reducción de un tributo propio, ahora es el turno de la Nación de revisar impuestos clave que afectan directamente a la economía real, como el IVA y el Impuesto a las Ganancias.
En ese sentido, Misiones busca instalar el debate sobre la estructura impositiva nacional, poniendo el foco en aquellos gravámenes que inciden de manera directa en los precios, el consumo y la producción. La Provincia, sostienen, dio el primer paso y ahora traslada la discusión al plano nacional, en busca de medidas que acompañen la reactivación económica.