«Julio y agosto son los meses en los que mayor se consume la cantidad de grasa por una cuestión de temperatura y este año ese frío se hizo mucho más intenso». afirmó el presidente de Apymel, Pablo Villano, en diálogo con Radio 10.
Según el directivo, a eso se suma «una disminución de la producción que se calcula entre un 15 y 20 por ciento».
«Las dos provincias más afectadas (por la baja en la producción de leche) fueron Córdoba y Santa Fe, porque tuvieron una inundación importantísima en otoño», precisó.
Y agregó: «Sumado a eso hemos llegado al piso del pago de la leche, está muy deprimido el mercado internacional, sobre leche en todo el mundo. Hizo que los precios locales bajaran y después se fueran recuperando».
«Esto se va a regularizar en septiembre o octubre cuando se alargan los días empieza a haber más temperatura, más pasto, más leche», concluyó.
Por su parte, el gerente de Apymel, Rubén Bonafina, admitió que «está faltando manteca» y consideró que al tratarse de «una cuestión puntual, en 20 o 30 días el tema va a estar resuelto».
«Este año lo que pasó es que las inundaciones de las provincias de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos han hecho que baje la producción», aseguró Bonafina a Radio Nacional.
Consultado sobre las declaraciones del ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, quien explicó el faltante a un tema de rentabilidad, el dirigente afirmó: «Yo no creo que se trate del control de industrias, el faltante se iba a producir igual debido al faltante de materia prima».
Y concluyó: «Yo no veo motivos para que haya aumentos en el precio (del queso y la leche)».