Arjol cuestionó las “renuncias anticipadas” en la Legislatura y se refirió a Rovira: “No era tan capo, era guachazo en el lomo”

14 de agosto de 2026

El diputado libertario Martín Arjol llevó al recinto una de las discusiones más sensibles de la nueva etapa política de la Legislatura misionera: las presuntas “renuncias anticipadas” que algunos legisladores habrían firmado al momento de asumir sus bancas y que, según denunció, podrían haber funcionado durante años como un mecanismo de disciplinamiento dentro de la ex Renovación.

Durante la sesión, Arjol pidió incorporar al Boletín de Asuntos Entrados el Expediente 70.664/26, referido a una declaración de preocupación institucional por la existencia de esos documentos. El planteo adquiere una particular dimensión política en el actual escenario, marcado por la ruptura entre el sector conducido históricamente por Carlos Rovira y el espacio que comenzó a consolidarse alrededor del gobernador Hugo Passalacqua.

El legislador cuestionó que una banca obtenida mediante el voto popular pueda quedar condicionada por una renuncia firmada con anterioridad. Sostuvo que una renuncia debe ser “voluntaria y actual” y puso en duda la libertad con la que algunos diputados pudieron haber ejercido su mandato al momento de votar proyectos durante los últimos años.

El planteo también apuntó, aunque con una referencia indirecta, al sistema de conducción que durante casi dos décadas tuvo a Rovira al frente de la Legislatura y como principal conductor político del espacio renovador. En ese esquema, la mayoría oficialista permitió durante años una conducción prácticamente sin fisuras y una fuerte disciplina interna a la hora de definir las votaciones.

Arjol recurrió a la Teoría de los Juegos, desarrollada por John von Neumann y Oskar Morgenstern, para explicar lo que, según su interpretación, habría sido un sistema basado en una “amenaza creíble”: la posibilidad de que un legislador perdiera su banca si no respondía a las decisiones del espacio político que lo había llevado a ocuparla.

En ese sentido, consideró que la actual reconfiguración de la Cámara puede modificar aquella dinámica. La salida de legisladores de los espacios vinculados a la conducción anterior y la conformación de nuevas bancadas, particularmente alrededor de Movimiento por lo que Viene, abrió una etapa en la que la antigua mayoría ya no funciona de la misma manera.

Fue entonces cuando Arjol utilizó una metáfora vinculada con los trucos de los magos para referirse al antiguo esquema de poder. “Quizás, ahora, sea el momento en que al mago se le ven las cartas”, sostuvo. Y luego lanzó una de las frases más fuertes de su intervención: “Había sido que no era tan estratega, que no era tan capo, simplemente era guachazo en el lomo”.

La frase adquiere especial peso en medio de la presunta disputa política que atraviesan Passalacqua y Rovira. Durante años, Rovira fue quien comandó la estrategia legislativa y tuvo una influencia decisiva sobre diputados. Ahora, con la ruptura política con Passalacqua y el desplazamiento de parte de esos legisladores hacia el nuevo espacio, aquellas prácticas internas comenzaron a quedar expuestas públicamente.

Sobre el final, Arjol dirigió además una advertencia al presidente de la Cámara, Sebastián Macías, y pidió que quede registrado quién presenta una eventual renuncia, en qué circunstancias y bajo qué condiciones. Según sostuvo, la utilización de documentos de este tipo podría incluso derivar en responsabilidades penales.