El ministro de Turismo de Misiones y dirigente de Movimiento por lo que Viene, José María Arrúa, consideró que una eventual modificación del sistema electoral debe discutirse con mayor anticipación y fuera de un contexto de reacomodamiento político. Advirtió que avanzar a pocos meses de las elecciones podría generar dificultades para los partidos.
En medio del debate político por la posible derogación de la Ley de Lemas en Misiones, el ministro de Turismo provincial se mostró en desacuerdo con avanzar en una modificación del sistema electoral en este momento. Si bien reconoció la importancia de discutir las reglas de juego, consideró que los tiempos son demasiado ajustados para implementar cambios de cara a los próximos comicios.
“Si esto se empezaba a discutir a principios de año, quizá llegábamos bien, porque hay que modificar las reglas de juego. Un par de meses antes me parece que no es lo correcto, no es lo mejor”, expresó el funcionario, quien también integra Movimiento por lo que Viene, el espacio político encabezado por el gobernador Hugo Passalacqua.
Sus declaraciones se producen en un escenario de creciente discusión sobre la continuidad de la Ley de Lemas, con sectores de la oposición que impulsan su eliminación. Sin embargo, el ministro planteó que cualquier reforma debería contemplar los plazos necesarios para que las distintas fuerzas políticas puedan reorganizar sus mecanismos de selección de candidatos.
En ese sentido, advirtió que eliminar el actual sistema implicaría nuevas exigencias para los partidos, entre ellas la posibilidad de realizar elecciones internas. “Hay que tener reglas de juego bien claras para poder llegar con responsabilidad, con la organización también de lo que significaría que cada partido tenga que discutir sus candidatos o ir a una interna”, sostuvo.
El dirigente oficialista también vinculó el debate con la reorganización que atraviesa la política misionera, marcada por la aparición de nuevos espacios y el reacomodamiento de distintas fuerzas. A su entender, ese escenario no ofrece las mejores condiciones para introducir modificaciones de fondo en el régimen electoral.
“Esto sale en un contexto de rearmado político, donde, a río revuelto, ganancia de pescadores”, señaló, al advertir sobre la posibilidad de que algunos sectores busquen obtener ventajas de una discusión impulsada en medio de las disputas actuales.
No obstante, aclaró que su postura no implica rechazar una revisión de la Ley de Lemas, sino cuestionar la oportunidad de llevarla adelante. En ese marco, consideró necesario abrir un debate amplio, con participación de todos los partidos políticos y tiempo suficiente para evaluar las consecuencias de cualquier modificación.
“Me parece que hay que discutirlo de manera seria con todos los partidos, en un año no electoral. Debería ser lo mejor”, concluyó.