La permanente afluencia de refugiados desde la frontera con Serbia, entretanto, apiñaba cada vez más personas en la estación Keleti de Budapest, mientras la situación sobre el límite serbio se alivió relativamente por el traslado de refugiados en micros esta mañana.
Pero las autoridades serbias de migraciones ya indicaron que hoy se produjo una afluencia récord unas 5.000 personas a la frontera Sur de Hungría.
Serbia espera que la cifra crezca a medida que se acerca la entrada en vigencia, el 15 de septiembre, de la nueva ley migratoria húngara, que reprime con prisión la inmigración ilegal e instala al Ejército en las fronteras, para lo cual las Fuerzas Armadas ya se están preparando.
En Viena, la empresa OBB (los ferrocarriles austríacos) anunció en un comunicado que «debe interrumpir transitoriamente el tráfico de trenes con Hungría debido a la masiva sobrecarga de trenes procedentes de Hungría».
Los cientos de refugiados que están llegando se suman a los que ya esperan en las estaciones, desbordando tanto la capacidad de albergarlos como de embarcarlos en trenes hacia Alemania
La interrupción no sólo afecta a los trenes hacia Hungría sino también a varias conexiones regionales hacia zonas fronterizas con ese país. La compañía estatal aseguró que está trabajando para poder mantener un tráfico ferroviario estable.
La pasada madrugada entraron en Austria procedentes de Hungría unos 3.000 refugiados, que están siendo llevados hacia estaciones en Viena desde las que seguir su viaje.
Los cientos de refugiados que están llegando se suman a los que ya esperan en las estaciones, desbordando tanto la capacidad de albergarlos como de embarcarlos en trenes hacia Alemania.