Bárbaro cruzó a Nación y al Gobierno provincial por la crisis yerbatera y se aleja de un acuerdo político

25 de abril de 2026

En medio de la creciente tensión en el sector yerbatero, el dirigente agrario y exdiputado nacional Cacho Bárbaro volvió a cargar tanto contra el Gobierno nacional como contra la administración provincial, al advertir sobre la “desesperación” que atraviesan los productores y la falta de respuestas concretas.

Desde su chacra, mientras realizaba tareas rurales, Bárbaro cuestionó las reuniones impulsadas por el Gobierno de Misiones y las consideró insuficientes frente a la gravedad del escenario. “Es puro papo furado, van a hablar, van a hacer intentos, pero ya no se fija más el precio”, lanzó.

El dirigente también apuntó contra la desregulación y trazó un paralelismo con la década del 90. “No existe la desregulación en el sector yerbatero”, afirmó, y advirtió que sin herramientas concretas “quedamos librados al azar del que quiere pagarnos lo que quiere, cuando quiere”.

En esa línea, insistió en la necesidad de avanzar con mecanismos provinciales que ordenen la actividad. “Si no tenemos alguna herramienta provincial para fijar precios, un mercado consignatario o un centro de comercialización, olvídense”, remarcó, al tiempo que reclamó definiciones al gobernador Hugo Passalacqua: “Que se ponga las pilas y diga qué vamos a hacer por los misioneros”.

Las críticas no se limitaron al plano local. Bárbaro responsabilizó directamente al gobierno de Javier Milei por la situación de las economías regionales. “No le calienta lo que pasa en las economías provinciales”, disparó. Pero también fue directo contra el oficialismo misionero —hoy reconfigurado como Encuentro Misionero— al cuestionar su rol en el Congreso: “Le vota todo allá en Buenos Aires, pero no le pide nada a cambio”.

El tono del mensaje también tuvo impacto político. En un contexto donde circularon versiones sobre posibles acercamientos, las declaraciones del dirigente marcan distancia con la Renovación y su nueva etapa bajo el sello Encuentro Misionero, enfriando cualquier especulación de acuerdo.

Mientras tanto, el conflicto yerbatero sigue escalando, con protestas, cortes de ruta y advertencias de profundizar las medidas de fuerza, en un escenario donde la falta de consensos mantiene en vilo a toda la cadena productiva.