El exintendente de Montecarlo asumió la presidencia de EMSA en uno de los momentos más complejos para la empresa. Los reiterados problemas en la prestación del servicio, especialmente en el interior, y las consecuencias del último temporal de viento volvieron a poner a la distribuidora en el centro de los cuestionamientos.
Julio César «Chun» Barreto asumió este martes la presidencia de Energía de Misiones (EMSA), en el marco de la profunda reestructuración del Estado provincial impulsada por el gobernador Hugo Passalacqua y oficializada este martes a través del Boletín Oficial.
El cambio de conducción llega en un momento especialmente delicado para la empresa. EMSA venía siendo objeto de crecientes críticas por la prestación del servicio, especialmente en el interior de la provincia, donde intendentes, comerciantes y usuarios vienen reclamando respuestas más rápidas ante los cortes de energía. El temporal del último fin de semana, que provocó la caída de postes y prolongadas interrupciones del suministro en distintos municipios, terminó profundizando un escenario de cuestionamientos que ya se venía gestando desde hace tiempo.
Si bien los fuertes vientos generaron daños extraordinarios sobre la infraestructura eléctrica, las dificultades para restablecer el servicio volvieron a instalar un debate recurrente: la fragilidad de parte de la red de distribución y la capacidad operativa de la empresa para responder ante contingencias climáticas cada vez más frecuentes.
En varias localidades, vecinos permanecieron durante largas horas sin energía, mientras cooperativas eléctricas y cuadrillas de EMSA trabajaban para recomponer el tendido. Sin embargo, los reclamos por la demora en la restitución del servicio y por la situación de la infraestructura volvieron a multiplicarse, dejando nuevamente a la empresa en el centro de la escena.
Un cambio de nombres en plena reorganización
La renovación de autoridades quedó formalizada durante una Asamblea Ordinaria Especial de Acciones Clase «A», pertenecientes al Estado provincial, realizada en la sede de la empresa en Posadas.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 1316, firmado el 20 de julio, que dispuso la salida de Virginia Kluka y Emiliano Ciz como directores titulares en representación del Estado provincial y la incorporación de Julio César Barreto y José Luis Garay. Posteriormente, el directorio designó al exintendente de Montecarlo como nuevo presidente de Energía de Misiones.
La llegada de Barreto forma parte de la reorganización del gabinete impulsada por Passalacqua, que también incluyó cambios en otras áreas estratégicas del Ejecutivo provincial.
¿Una designación técnica o política?
Más allá de la oficialización del nombramiento, en el ámbito político comenzó rápidamente otra discusión.
Aunque nadie desconoce la trayectoria institucional de Barreto —fue concejal, diputado provincial e intendente de Montecarlo durante varios períodos—, en distintos sectores surgieron interrogantes sobre si su perfil responde al de un especialista en materia energética o si su desembarco obedece principalmente a una decisión política.
En los pasillos de la política provincial el comentario se repite: se trata de un dirigente con fuerte llegada a los intendentes y amplio conocimiento del territorio, condiciones que el Gobierno considera clave para una empresa que mantiene contacto permanente con municipios y cooperativas eléctricas.
La lectura predominante es que el Ejecutivo apuesta a una conducción con mayor capacidad de articulación política y territorial para afrontar una etapa donde la demanda social por mejoras en el servicio eléctrico se volvió cada vez más intensa.
Tras asumir, Barreto agradeció la confianza del gobernador Hugo Passalacqua y aseguró que buscará fortalecer el funcionamiento de la empresa.
«Agradezco al Gobernador la confianza para ponerme al frente de una de las empresas más importantes de la provincia, que cuenta con un valioso recurso humano, un fuerte rol social y una enorme responsabilidad. Vamos a trabajar en equipo para ser más eficientes y garantizar servicios de calidad en cada rincón del territorio», expresó.
Además de conducir una de las empresas públicas más importantes de Misiones, deberá responder a una demanda que se viene profundizando en los últimos años: mejorar la capacidad de respuesta frente a las emergencias, acelerar la reposición del suministro y recuperar la confianza de miles de usuarios que, cada vez que un temporal golpea la provincia, vuelven a cuestionar la capacidad de EMSA para garantizar un servicio acorde a las necesidades del interior misionero.
