El Día Nacional del Derecho a la Identidad se instituyó en 2004 en homenaje a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo, mediante la Ley 26.001 sancionada en diciembre de 2004 y promulgada en enero de 2005 por el presidente Néstor Kirchner.
La conmemoración se incorporó al calendario escolar, fecha en la que las escuelas y colegios de todo el país realizan una jornada de concientización.
La Asociación Abuelas de Plaza de Mayo fue conformada en 1977, meses después de que la dictadura cívico militar religiosa irrumpiera en el poder e implementara el terrorismo de Estado. La asociación inicial estuvo conformada por doce mujeres, entre ellas María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani y Alicia “Licha” de De la Cuadra, a las que luego se unió Estela de Carlotto, su actual Presidenta.
Estas mujeres, madres de detenidos desaparecidos, reclamaron la aparición con vida de sus hijos y comenzaron la búsqueda de sus nietos, algunos secuestrados junto a sus padres y otros nacidos durante el cautiverio de sus madres, en centros clandestinos de detención.
Apropiación de menores
La última dictadura que gobernó Argentina entre 1976 y1983 “ejecutó un Plan de exterminio que incluyó la desaparición de miles de personas y el robo de cientos de bebés. Hacían desaparecer a los hijos pequeños o a los recién nacidos, y los entregaban, en su gran mayoría, a familias de militares”, recuerda la Legisladora en los fundamentos de su iniciativa.
En ese sentido, recuerda además que el poder de facto intentó anular, borrar la identidad y las raíces de estos niños para que se identificaran con sus padres y los sintieran como enemigos.
El procedimiento de apropiación de menores se llevó a cabo de diferentes maneras: algunos fueron secuestrados junto a sus padres; otros nacieron durante el cautiverio de sus madres y separados de ellas al poco tiempo. La mayoría de esas mujeres fueron asesinadas y los niños apropiados mayoritariamente por la integrantes de la Marina, Ejército, Aeronáutica, Gendarmería, Prefectura, Policía y fuerzas parapoliciales, o personas relacionadas con ellos.
Anularon su identidad
“Los niños fueron inscriptos como hijos propios de los apropiadores, dejados en cualquier lugar, vendidos o abandonados en institutos como seres sin nombre, NN, o fraguando una adopción legal, con la complicidad de jueces, médicos y funcionarios públicos”, recuerda el Proyecto, anulando su identidad, sus legítimas familia, sus derechos y libertad.
“La acción represiva que incluyó el robo de niños fue la consecuencia de un plan orquestado, basado en la “Doctrina de la seguridad nacional” y “del enemigo interno” que buscó la desaparición de quienes se opusieran al régimen y castigar a sus familias. Ante esos ilícitos, los ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti y Raúl Zaffaroni, lo definieron como un delito que “se erige en una nueva cosificación humana que guarda cierto parentesco con la esclavitud, por considerar a los infantes como parte de botines de correrías criminales”.
La acción y la perseverancia de las Abuelas logró en 1987 la Ley 23.511 que creó el Banco Nacional de Datos Genéticos, único en el mundo, cuya función es la de conservar muestras de sangre de familiares de desaparecidos para efectuar la comparación genética con personas cuya identidad es dudosa.
Las Abuelas de Plaza de Mayo recuperaron más de 120 nietos y continúan luchando y marchando para restituir la identidad de casi 400 más que continúan desaparecidos. Por este trabajo y su lucha, fueron reconocidas como ejemplo de paz, justicia y amor en todo el mundo. Estas mujeres, conocidas como Abuelas de Plaza de Mayo, encarnan un movimiento que instauró en la sociedad la conciencia del Derecho a la Identidad, dice finalmente el Proyecto de la diputada Duarte.