Central venció a Newell’s y extendió su paternidad en el clásico

1 de marzo de 2026

Newell’s Old Boys no puede vencer a Rosario Central en el Estadio Marcelo Bielsa y este domingo no fue la excepción. El Canalla se impuso 2 a 0, con tantos de Ángel Di María y Enzo Copetti, y se quedó con su sexto clásico consecutivo.

La Lepra atraviesa un presente alarmante: no solo acumula seis derrotas seguidas ante su eterno rival, sino que además suma apenas dos puntos en ocho fechas, producto de seis caídas y dos empates. El encuentro marcó el debut de Frank Darío Kudelka como entrenador rojinegro, aunque no logró torcer el rumbo de un equipo golpeado anímicamente.

El primer tiempo fue parejo y de ida y vuelta, con situaciones claras para ambos equipos. Newell’s estuvo más cerca de abrir el marcador: a los 8 minutos, Walter Núñez lideró un contraataque y asistió a Ignacio Ramírez, que no pudo empujarla ante el cierre providencial de Emmanuel Coronel. Minutos después, el propio Núñez sacó un remate desde afuera del área que se estrelló en el palo y, en el rebote, Coronel volvió a negarle el gol a Ramírez.

En el complemento apareció el Fideo para inclinar la balanza. A los seis minutos, Gastón Ávila bajó de cabeza una pelota que cruzó toda el área y le quedó servida para la volea de zurda de Di María, que sacó un remate inatajable para Williams Barlasina. El campeón del mundo jugó, además, con una molestia física que le impidió ejecutar las pelotas paradas, lo que realza aún más su actuación.

El gol fue un golpe de nocaut para Newell’s. A pesar de que quedaba mucho partido por delante, el equipo local se derrumbó anímicamente y no volvió a generar situaciones claras.

A los 36 minutos, Jaminton Campaz ejecutó un córner que fue rechazado por un defensor rojinegro y la pelota le quedó servida a Copetti, que había ingresado cinco minutos antes por Alejo Véliz, para sellar el 2 a 0 definitivo.

Con esta victoria, Rosario Central le sacó 22 partidos de diferencia en el historial y ratificó una supremacía que se profundiza año tras año en el clásico rosarino.