La de un peso ya se puede ver en la calle desde hace unos
meses, con la figura del jacarandá. Ambas forman parte de la nueva familia de
monedas: “Árboles de la República Argentina” y coexistirán con las
actuales monedas en circulación de un peso y los billetes de cinco.
La moneda de cinco pesos es plateada, mide 23 milímetros y
pesa 7,3 gramos. Su espesor es de 2,2 milímetros y su canto es liso.
El arrayán es un árbol que crece en los bosques
subantárticos, en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, cerca de los
ríos y a orillas de los lagos.
Para verlo en su hábitat natural, se puede visitar el Parque
Nacional Los Arrayanes, al sur de la provincia de Neuquén, que cuenta con el
bosque de mayor densidad de arrayanes del país.
La moneda de cinco pesos ya está en los bancos, quienes
comenzarán a entregarlas en sus habituales operaciones. También el Banco Central entregó las monedas a distintas
grandes empresas y cámaras empresarias
La nueva familia de monedas está compuesta por cuatro
denominaciones que se completará, durante 2018, con las de dos y diez pesos.
Tendrán la figura del palo borracho y el caldén, respectivamente.
Las cuatro piezas forman un cono monetario cuya base es la
moneda de diez pesos, con un diámetro de 24,5 milímetros, hasta la moneda de
uno, la de menor tamaño, con 20 milímetros. Cada moneda posee una tonalidad
particular que la distingue.