Los estudiantes se pronunciaron de este modo en la última asamblea realizada en el edificio Anexo de Humanidades, que contó con la presencia de exalumnos, egresados y docentes, y donde algunos de los asistentes comentaron la novedad de que el profesor sigue dando clases, acompañado de un observador institucional, designado por la Secretaría Académica de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, el profesor Javier Figueroa.
La situación sorprendió a los presentes, ya que la solicitud del Consejo Departamental de Comunicación Social, bajo la dirección de Carlos Da Rosa, consistió en el apartamiento del docente de las situaciones que implicaran contacto con los alumnos, pero la disposición de la Secretaría Académica no se inclinó por esta opción.
Los alumnos movilizados ratificaron la resolución de proseguir con los trámites administrativos necesarios para la sustanciación de un juicio académico que permita la investigación y la posterior expulsión del docente, para lo cual están reuniendo diferentes testimonios que amplían la primera denuncia de que el docente los encerró con llave en un aula el día de una evaluación, protagonizando actos de violencia verbal – “cagate” fue lo que el JTP le contestó a una estudiante que quería ir al baño- e incluso física con quienes pretendieron ingresar, llegándose a dar un forcejeo entre docentes y estudiantes. De este hecho, responsabilizan también al titular de la cátedra, Gustavo Irala, quien participó de las situaciones relatadas. Los testimonios para ampliar la denuncia contra Monte abarcan desde casos de hostigamiento y maltrato verbal, pasando por insinuaciones de alto contenido sexual dirigidas a las alumnas, hasta amenazas y actos de agresión física. Según la declaración de los estudiantes, estos hechos se han repetido a lo largo de los años, por lo que también solicitan que se investigue la responsabilidad de cada uno de los equipos de cátedra, especialmente de los titulares, y exigen explicaciones a las autoridades universitarias por no tomar medidas ante hechos semejantes. Asimismo ratificaron su decisión de proseguir todas las instancias judiciales correspondientes, que en este momento, de acuerdo con lo averiguado en el Juzgado Federal, están en manos del Fiscal.
El Consejo Departamental elevó expediente al Directivo
Los integrantes del Consejo Departamental de Comunicación Social, integrado por los consejeros docentes Sonia Alfaya, Patricia Bertolotti y María del Rosario Millán, los consejeros estudiantiles Ivanna Cuczuk y Erik Petterson, y el consejero graduado Pablo Zeballos, bajo la dirección de Carlos Da Rosa, se reunieron ayer en sesión para analizar el tema, y resolvieron elevar nuevamente al Consejo Directivo toda la documentación reunida sobre el caso. Se incorporaron al expediente los descargos de los profesores acusados, quienes en términos muy similares, sin negar el hecho de haber llaveado el aula, plantearon que los alumnos conocían los términos del acuerdo de “puntualidad” y sus consecuencias, por lo cual rechazaron la acusación de privación ilegítima de la libertad. La situación relatada por ambos docentes en su descargo no coincide en su totalidad con la versión de los alumnos, quienes se reunirán próximamente en asamblea para decidir qué pasos seguir en función de estas novedades.
En el acta que adjuntó el Consejo Departamental al expediente, se dejó abierta la posibilidad de que se amplíe la denuncia con nuevas pruebas y/o testimonios. Según los dichos del director Carlos Da Rosa, el trámite seguirá la vía administrativa correspondiente hasta llegar a Asuntos Jurídicos, que deberá resolver si inicia un sumario o un juicio académico con respecto al caso.