Los clásicos son distintos, incluso para analizarlos en las horas previas. Y uno de los rasgos que los distinguen es que las responsabilidades se reparten. Entonces, no importa que Independiente llegue en crisis, todavía con huellas de la goleada que padeció contra Racing en el Cilindro, y tampoco interesa demasiado que su rival, River, luzca feliz por haber accedido a la final de la Copa Argentina, donde buscará un título y la clasificación para la Libertadores 2017, y no cuente con gran parte de sus titulares (ver formación).
Esos estados de ánimo existen y merecen figurar en el repaso de la actualidad de ambos, pero en lo que respecta a los planes que manejan para el encuentro de hoy (a las 20.10) no hay diferencias, porque los dos pisarán el césped del Libertadores de América con una idea fija: ganar.
El Rojo atravesó por una semana muy complicada. La derrota ante Racing pegó duro, provocó una catarata de críticas e incluso hasta puso en duda la continuidad de Gabriel Milito, quien recibió pleno respaldo para seguir con su trabajo.
De todos modos, el propio entrenador, mejor que nadie, sabe que el apoyo más visible llegará o no de acuerdo a lo que el equipo ofrezca dentro del campo. En ese espacio, el mismo Independiente que paseó una pálida imagen en el clásico de Avellaneda y que fue ampliamente superado por su eterno adversario tanto en el juego como en el resultado, hoy tendrá la chance de cambiar el ambiente de pesimismo que se advierte a su alrededor luego de cuatro jornadas sin triunfos y de dos traspiés seguidos.
River, que hoy vestirá una camiseta verde como parte de los innumerables gestos de solidaridad que hubo y habrá en esta fecha a raíz de la tragedia sufrida por la delegación de Chapecoense, apuesta fuerte en la Copa Argentina, aunque no quiere dejar de lado el torneo local, que lo muestra con dos unidades menos que Racing. Tras vencer a Gimnasia el jueves, la misión del Millo esta noche será doble: celebrar una victoria en Avellaneda y quedar fortalecido para recibir el próximo fin de semana a Boca, en un Superclásico que, como siempre, se palpita de antemano.
Fuente: Diario Popular.