El domingo pasado, en la Apertura de las Sesiones Ordinarias
del Congreso, el
presidente Alberto Fernández anunció que en los próximos días
enviará un proyecto del Ejecutivo sobre Interrupción Voluntaria del
Embarazo.
“El aborto sucede. Es
un hecho. Y es solo esa hipocresía que a veces nos atrapa, la que nos hace caer
en un debate como este”, sostuvo Alberto Fernández, quien a su vez
informó que presentará un plan de 1000 días para “garantizar
la atención y el cuidado integral de la vida y de la salud de la mujer
embarazada y de sus hijos o hijas en los primeros años de vida”.
El anuncio presidencial es una suerte de espaldarazo a la
lucha de las mujeres por el aborto legal. Se trata de la primera vez que un
Gobierno envía al Parlamento un proyecto de este estilo, que se sumará al
octavo presentado por la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito,
que aún tiene estado parlamentario.
Aunque aún se desconoce el contenido del texto, trascendió
que la redacción estuvo a cargo de la Secretaria de Legal y Técnica, Vilma
Ibarra, con la colaboración de los Ministerios de Salud y Mujeres, Géneros
y Diversidad.
Conocida la noticia, todas las miradas se trasladaron
al Congreso y a cómo se darán los votos este 2020, teniendo en
cuenta que la Cámara de Diputados renovó a más de la mitad de sus miembros
–entre las elecciones y las posteriores renuncias- y el Senado, a un tercio.
En Diputados, hasta el momento hay 120
diputados a favor -contando el voto de José De Mendiguren, con licencia por
haber asumido en el BICE-; 104 legisladores en contra y 33 indefinidos.
En 2018, el proyecto de aborto legal había superado el
escollo de Diputados en una maratónica jornada histórica, con negociaciones
contra reloj, en las que el resultado final fue 129 votos a favor, 125
negativos y una abstención de la legisladora cordobesa, Alejandra Vigo.
En tanto, en el Senado habría 31 votos afirmativos, 36 votos
negativos –incluido al tucumano José Alperovich, de licencia tras una denuncia
por acoso sexual- y 4 indefinidos. Así, los verdes están a cinco votos de
lograr un empate, que podría resolver la vicepresidenta Cristina Fernández de
Kirchner, con su voto positivo.
Hace dos años, la Cámara baja había rechazado la iniciativa
con 38 votos negativos, sólo 31 positivos y la abstención de la neuquina,
Lucila Crexell.
Esta será la primera vez que un Gobierno se involucra en el
debate, con lo que habrá que ver cuál será la bajada de línea que realizará
entre los miembros del bloque oficialista y aliados. Si bien, seguramente no se
obligará a torcer conciencias, el Frente de Todos podrá jugar con la ausencia
de sus legisladores díscolos, a la hora de la votación.
Otro punto a destacar es que el proyecto de los 1000 días de
asistencia a las mujeres embarazadas y sus hijos, podría servir de incentivo a
algunos de los indecisos que aún no definieron su voto.
De los 33 votos indecisos en la Cámara de Diputados, 18
pertenecen al oficialismo. En tanto, en el Senado, de los cuatro votos no
definidos, dos corresponden a legisladores del bloque oficialista y dos a la
oposición.
Quedan igualmente varias semanas para que el contador siga
sumando voluntades a favor y en contra de una iniciativa, que divide opiniones,
tanto en el Congreso Nacional, como en la sociedad.