El Viola lo ganó en el final, tal como le pasó al Colectivero hace pocos días pero en Pergamino y con Douglas Haig como rival. Así como el otro día fue Jorge Córdoba, hoy el malo de la película fue Lautaro Formica. El 3 clavó un tiro libre al ángulo y dejó sin nada que hacer a Nacho Arce.
Pero antes, al inicio del partido nomás, Ezequiel Cérica quedó mano a mano con el arquero del local, lo eludió y con la fortuna de que su disparo a pesar de haberse resbalado, terminó en el fondo de la red. Sí, hasta esa suerte tuvo el conjunto de Campana.
Ni siquiera la avivada de Leandro Fernández, quien le robó la pelota a Sebastián Blázquez, para poner la parda alcanzó. Crucero perdió más que solo tres puntos, dejó atrás su fortaleza y ahora deberá levantarse de inmediato ante Atlético Paraná, el último de la tabla.