“La lucha aquí es brindarles con mucho sacrificio alimentos, ya que todavía no contamos con comedor”, dijo una maestra del establecimiento
La imagen fue capturada durante el Día de la Bandera en el establecimiento construido con aportes locales privados, y también extranjeros recolectados a través de la Asociación Amigos de Suiza. Según las fotos difundidas en la cuenta del Facebook del establecimiento, no es el único alumno que estudia sin zapatillas.
La historia de la escuela también refleja la precariedad. Antes de ser creada el 15 de abril de 2015, los alumnos «ocupaban hasta el momento un precario salón del Centro de atención primaria de la salud de la comunidad de Ñamandu», detallan fuentes oficiales en el sitio del Ministerio de Educación provincial.
«La lucha aquí es brindarles con mucho sacrificio alimentos, ya que todavía no contamos con comedor», dijo una maestra del establecimiento.
Luego, agregó: «Mi mayor preocupación no son los zapatos todavía. Cada día debo conseguir alimentos para el día siguiente».