El dengue en Posadas se expande. A medida que pasan los días los casos positivos aumentan, y la preocupación de la población también. Más allá de las continuas -y tardías- tareas de limpieza que lleva a cabo la Municipalidad, los ciudadanos siguen siendo contagiados cuando son picados por el mosquito Aedes aegypti. Ni el uso de repelentes logra salvaguardar a las personas que tratan de evitar ser infectados por esta «plaga» que aterroriza en la tierra colorada y otras provincias del país.
Como si todo lo mencionado fuera poco, los centros de salud se encuentran colapsados. Sobre todo los hospitales públicos, en donde la gente debe esperar largas horas antes de ser atendidos.
Ramón, un ciudadano oriundo de Villa Cabello comentó que al aparecer los primeros síntomas de la enfermedad -fiebre y dolores en las articulaciones- acudió al Hospital Madarigada. Allí espero tres horas, y al ver que la atención era lenta y había pocos médicos de guardia en el sector de Emergencia, decidió trasladarse hasta Villa Cabello, al hospital Favaloro para ser atendido en dicho nosocomio, en cual esperó otras dos horas hasta ser examinado por un médico.
Historias como la de Ramón se repiten y la sufren muchos ciudadanos. El sistema de salud de la provincia no se encuentra capacitado para soportar todo lo que implica una emergencia sanitaria como la que se vive en Posadas. El panorama es poco alentador, dado que se espera que los casos de dengue sigan aumentando.
Sólo el tiempo, las acciones del gobierno provincial y municipal, y de los propios ciudadanos dirá si la sociedad podrá soportar esta «plaga» que infectó a casi 2500 personas en la provincia de Misiones.