Vecinos de Villa Cabello denuncian que el barrio es una “zona liberada” y reclaman respuestas a la comisaría Séptima

12 de julio de 2026

Los reclamos por la inseguridad y la falta de respuestas volvieron a instalarse con fuerza en villa Cabello. Vecinos aseguran que el barrio atraviesa una situación cada vez más preocupante, con un incremento de los robos de motocicletas, ruidos molestos que se repiten todas las noches y una sensación generalizada de abandono por la escasa respuesta policial.

Según los testimonios recogidos por Misiones al Instante, los robos de motos se volvieron cada vez más frecuentes y, en la mayoría de los casos, los vehículos no son recuperados. A esta situación se suma la preocupación por la existencia de presuntos desarmaderos clandestinos en sectores cercanos, donde, según denuncian los vecinos, terminarían muchas de las motocicletas sustraídas. «Acá ya todos sabemos dónde están esos lugares, pero nadie hace nada», sostuvo un residente.

Otro de los principales reclamos apunta a los ruidos molestos, especialmente durante las noches y los fines de semana. Los vecinos denuncian que es habitual escuchar música a alto volumen, motocicletas con escapes libres y picadas, una situación que afecta el descanso de cientos de familias.

«La Policía pasa por donde están las motos haciendo ruido y sigue de largo. Es como si no las vieran», afirmó un vecino. Otros sostienen que las denuncias por esta problemática «no son tomadas en serio» y que, pese a las reiteradas llamadas al 911, las respuestas son prácticamente inexistentes.

Los vecinos explican que, al comunicarse con el 911, los operadores les informan que los móviles son comisionados y que el aviso es derivado a la dependencia correspondiente. Sin embargo, aseguran que los patrulleros de la comisaría Séptima no concurren a los lugares denunciados, pese a que las llamadas se repiten una y otra vez. «Desde el 911 nos dicen que enviaron el móvil, pero nunca aparece. Ahí es donde sentimos que nos dejan solos», relató uno de los frentistas.

Las críticas también alcanzan a la comisaría Séptima, dependencia con jurisdicción en la zona. Quienes viven en el barrio aseguran que muchas veces los móviles nunca llegan al lugar pese a haber sido comisionados. «Uno llama al 911 una y otra vez. Nos sentimos desamparados porque, si la Policía no hace caso, no hay nada que hacer», expresó otro vecino, reflejando el sentimiento de frustración que comparten muchos habitantes.

La situación genera malestar porque, meses atrás, el Ministerio de Seguridad, encabezado por Marcelo Pérez, había impulsado una campaña pública instando a denunciar los ruidos molestos y otras contravenciones. Sin embargo, quienes viven en villa Cabello sostienen que, en la práctica, las denuncias no tienen respuesta y que los problemas persisten sin controles efectivos.

Mientras tanto, los vecinos insisten en que el barrio necesita una mayor presencia policial y controles permanentes para combatir tanto los robos como las infracciones que alteran la convivencia. «No pedimos nada extraordinario, solo que se haga cumplir la ley y que alguien nos escuche», resumió uno de los testimonios recogidos por este medio.