Detuvieron al dueño de Simba, el cachorro que fue rescatado tras sufrir maltrato en Oberá

15 de octubre de 2026

La investigación por el maltrato animal contra Simba, un cachorro rescatado en Oberá luego de reiteradas denuncias vecinales y la difusión de videos que registraron las agresiones, avanzó con la detención de su propietario, un hombre de 34 años. El perro permanece bajo resguardo transitorio y será entregado en adopción a una familia que pueda garantizarle los cuidados necesarios.

El caso salió a la luz el martes 13 de octubre, cerca de las 23:30, cuando efectivos de la Policía de Misiones intervinieron en un departamento del barrio Mayor Krause. El procedimiento se concretó después de que vecinos alertaran sobre presuntos episodios de violencia contra el animal, situación que también quedó expuesta mediante grabaciones difundidas públicamente.

Ante la gravedad de las denuncias, la Justicia ordenó retirar al cachorro del domicilio para preservar su integridad y evitar que continuara expuesto a posibles agresiones. Tras el rescate, Simba quedó al cuidado de personas vinculadas con la protectora Mi Fiel Compañero, que colaboraron con su alojamiento transitorio mientras se coordinaban las evaluaciones veterinarias correspondientes.

En paralelo, los investigadores reunieron elementos para avanzar con la causa y recibieron declaraciones testimoniales de vecinos del edificio. Los aportes permitieron reconstruir las circunstancias denunciadas y fueron incorporados a las actuaciones judiciales, junto con las demás diligencias realizadas por los efectivos que intervinieron en el procedimiento.

Con los elementos reunidos, el juez de Instrucción a cargo de la investigación dispuso la detención del propietario, de 34 años, quien fue trasladado a una dependencia policial y quedó a disposición de la Justicia. La medida representó un nuevo avance en el expediente iniciado a partir de las denuncias por presunto maltrato animal.

Mientras continúa el proceso judicial, Simba permanece en un espacio de resguardo temporal, donde recibe atención y cuidados. El próximo paso será encontrar una familia responsable que pueda adoptarlo y ofrecerle un entorno seguro, luego de los episodios de violencia que motivaron la intervención policial en Oberá.