Diabetes: afecta a uno de cada diez argentinos y la mitad desconoce su diagnóstico

14 de noviembre de 2018

Los efemérides mundiales dejan
una especie de «efecto positivo» sobre las enfermedades que padecen y
convocan a un gran numero de personas, porque ayudan a visibilizar y a extender
el radio informativo hacia la 
actualización de las últimas terapéuticas, descubrimientos y adelantos
científicos que existen o están por llegar. Y es una gran ocasión para
concientizar sobre la importancia de prevenir, diagnosticar y controlar
adecuadamente esta condición que afecta a más de 425 millones de adultos a
nivel global.

En nuestro país 4 de cada 10
personas tienen sobrepeso, y 2 de cada 10, obesidad, según cifras del
Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación. Estos son factores de
riesgo que claramente elevan la posibilidad de desarrollar diabetes.

«El sobrepeso y la obesidad
representan una verdadera preocupación en el plano de la salud pública. Cada
vez afecta a más personas, con múltiples consecuencias, como un incremento de
las afecciones cardiovasculares, neurológicas, cáncer y, por supuesto, diabetes
tipo 2», aseveró  Alberto Cormillot,
médico especializado en nutrición y diplomado en Enfermedades Crónicas No
Transmisibles.

 Siete de cada 10 casos de diabetes tipo 2
podrían prevenirse si las personas prestaran más atención a ciertas conductas
para mejorar su alimentación, realizar actividad física y llevar una vida más
activa.

El lema de este 2018 que promueve
la Federación Internacional de Diabetes es «Familia y diabetes», y el
objetivo está puesto en aumentar la conciencia del impacto que esta enfermedad
tiene en el seno familiar.

«La diabetes es una
enfermedad crónica que afecta a 1 de cada 10 argentinos mayores de 20 años, de
los cuales el 50 % desconoce su diagnóstico, esto implica que no toman medidas
de cuidados de la enfermedad, que evoluciona hasta presentar complicaciones
agudas o crónicas», afirmó la doctora Carla Musso, coordinadora de
Diabetes del Hospital Universitario Fundación Favaloro. Y agregó: «el
diagnóstico y el tratamiento tempranos son cruciales para prevenir las
complicaciones de la diabetes».

Tipos de diabetes

La diabetes es una enfermedad
crónica en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos.
Aparece cuando el organismo pierde la capacidad de producir insulina o de
utilizarla correctamente y es la principal causa de enfermedades
cardiovasculares, insuficiencia renal, ceguera y amputación de los miembros
inferiores. Las mujeres embarazadas también pueden desarrollar esta patología,
llamada diabetes gestacional.

Diabetes tipo I: se genera cuando
el organismo deja de producir la insulina que necesita y suele aparecer en niños
o jóvenes adultos. Las personas con esta forma de diabetes necesitan
inyecciones de insulina a diario con el fin de controlar sus niveles de glucosa
en sangre.

Algunos de los síntomas
característicos de este cuadro son: aumento desmedido de sed, sequedad de boca,
micción frecuente, cansancio extremo y falta de energía, apetito constante,
pérdida de peso repentina, lentitud en la curación de heridas y visión borrosa.

Las personas con diabetes tipo I
pueden llevar una vida normal y saludable mediante una combinación de terapia
diaria de insulina, estricto control médico, dieta sana y ejercicio físico
habitual.

Diabetes tipo II: se da cuando el
organismo puede producir insulina pero, o bien no es suficiente, o el cuerpo no
responde a sus efectos, provocando una acumulación de glucosa en la sangre. Es
el tipo más común de diabetes y suele aparecer en adultos.

Las personas con este tipo de
diabetes podrían pasar mucho tiempo sin saber de su enfermedad debido a que en
ocasiones los síntomas tardan años en aparecer o en reconocerse, tiempo durante
el cual el organismo se va deteriorando debido al exceso de glucosa en
sangre.  A muchas personas se les
diagnostica tan sólo cuando las complicaciones se hacen presentes. Entre los
factores de riesgo de esta patología se destacan: obesidad, mala alimentación,
falta de actividad física, edad avanzada y los antecedentes familiares de
diabetes.

Los pacientes con este tipo de diabetes
NO suelen necesitar dosis diarias de insulina pero sí un estricto control
médico, medicación oral, una dieta sana y actividad física periódica.

Para el doctor Hugo Sanabria,
jefe de la Clínica de Diabetes del ICBA, Instituto Cardiovascular, «los pacientes
con diabetes tienen 2 a 3 veces más riesgo de sufrir un infarto, por eso
queremos concientizar a la comunidad, y principalmente a quienes tengan
diabetes, respecto de lo necesario del cuidado integral de la salud para
prevenir complicaciones relacionadas a la diabetes y, fundamentalmente,
complicaciones cardiovasculares».

Perímetro de la cintura y riesgos

Los datos de la tercera Encuesta
Nacional de Factores de Riesgo indican que, en población joven, la presencia de
diabetes puede aumentar hasta 8 veces el riesgo de fallecer por una enfermedad
cardiovascular y 7 veces de tener una muerte súbita.

Por ese motivo es importante
identificar a los individuos con mayor riesgo, que son aquellos que presentan
sobrepeso u obesidad, en especial a expensas de un aumento del perímetro de
cintura.  Cuando este supera los 88 cm en
la mujer o los 102 cm en el hombre se puede decir que existe un riesgo
cardiovascular muy aumentado, encendiendo una luz de alarma y obligando a
atender la posible presencia de diabetes o bien a arbitrar los mecanismos para
su rigurosa prevención.

La detección de la diabetes se
puede hacer a través de distintos exámenes de sangre como Glucemia en ayunas,
Hemoglobina (A1C), Prueba de tolerancia a la glucosa oral, así como estudios de
orina.

¿Cómo se puede prevenir la
diabetes?

*Aumentar el consumo de frutas y
hortalizas.

*Evitar los alimentos con alto
contenido en sodio (SAL).

*Cocinar sin agregar sal.
Reemplazarla con otros condimentos.

*Realizar 6 comidas diarias: 4
principales y 2 colaciones.

*Consumir carnes rojas o blancas
(pollo o pescado) no más de 5 veces por semana.

*Evitar el sobrepeso y
sedentarismo.

*Sumar al menos 30 minutos
diarios de actividad física de manera continua o acumulada: usar escaleras,
caminar, bailar, entre otros.

*No fumar.

*Mantener cifras de presión
arterial controladas.

*Control del colesterol y
triglicéridos.

*Realizar las consultas
periódicas con el médico de cabecera para identificar tempranamente cualquier
alteración de la glucemia.