«Son momentos especiales. Yo les dije a los chicos que no estaba listo para irme a casa», expresó Martínez.
Y agregó: «Por más que seamos campeones del mundo y de América, queríamos seguir… Hace 35 días que estamos encerrados».
Sobre Ecuador, aseguró que «sabíamos que iba a ser uno de los rivales más difícil de la copa».
«Nos complicaron un montón. Nos convirtieron al final y se nos hizo cuesta arriba», concluyó.