Luego de la repercusión que generó la publicación de una concesionaria en la que apareció retirando una camioneta RAM, el ex policía Diego Correa salió a explicar públicamente cómo obtuvo el vehículo y cuestionó a los medios que difundieron la imagen. Aseguró que no se trató de una compra al contado y sostuvo que pudo acceder a la camioneta entregando su vehículo anterior y un plan que tenía.
“Yo tenía mi camioneta, una Ranger 2017, la cual la tenía parada hace más de 11 meses”, explicó Correa durante un video difundido en redes sociales. Según relató, además, su padre había vendido una camioneta y un automóvil para afrontar los gastos familiares durante el período en que permaneció detenido y posteriormente durante el acampe frente a Casa de Gobierno.
Sobre la RAM, afirmó que entregó su camioneta y un “plan caído” como parte de la operación. “Se ha acercado mucho al precio de esta camioneta”, sostuvo, y negó las versiones que ubicaban el valor del vehículo en cifras de entre 50 y 60 millones de pesos o incluso 140 mil dólares. También señaló que el vehículo está prendado y que cuenta con seguro, documentación y patente.
En ese contexto, Correa también advirtió que inició acciones contra algunos medios que difundieron información sobre la compra. “Espero que entre lunes y martes me contesten las cartas documento que les mandé, porque ya sé que recibieron”, afirmó. Más adelante sostuvo que quienes publiquen información que considere falsa deberán responder por sus dichos y anticipó que podría reclamar explicaciones e indemnizaciones por la vía correspondiente.
Correa explicó además que la adquisición respondió a una preferencia personal. “A mí me encantan las camionetas”, afirmó, y recordó que anteriormente tuvo distintos modelos de pick-up. Según dijo, desde hacía años quería acceder a una camioneta de esas características y consideró que en esta oportunidad se presentó la posibilidad de hacerlo.
El ex policía también respondió a quienes cuestionaron la compra en relación con las dificultades económicas que había expuesto durante los meses de protesta. “No crean que yo fui a comprar una camioneta al contado, no crean que tengo plata”, sostuvo. Incluso aseguró que actualmente continúa afrontando otros gastos familiares y que muchas de las compras que realiza son financiadas.
En otro tramo del video, Correa rechazó que la aparición junto a la RAM implique un cambio en su postura política. “Que yo salga en ese video no significa que yo esté con este gobierno”, afirmó, y sostuvo que continúa concurriendo al juzgado y realizando presentaciones judiciales relacionadas con la causa que lo involucra. También remarcó que, según su versión, durante las últimas semanas sus abogados presentaron escritos para pedir la nulidad de la causa y de las actas, además del sobreseimiento.
La explicación también estuvo vinculada con el final del acampe de 143 días frente a Casa de Gobierno. Correa sostuvo que el diálogo con representantes del Gobierno provincial no comenzó de un día para otro, sino que llevaba aproximadamente dos semanas cuando finalmente decidió levantar la protesta. Según explicó, el objetivo era conseguir la restitución de sus puestos de trabajo, el pago de los salarios adeudados y abrir un canal de diálogo, cuestiones que considera alcanzadas, mientras que la situación judicial continúa por otra vía.
Durante su mensaje, además, pidió a sus seguidores que no ataquen a personas de su entorno por las decisiones que él toma. En particular, mencionó a Florencia Aguirre, Quito y Cristian y pidió que cualquier cuestionamiento relacionado con él sea dirigido directamente hacia su persona. “Yo soy un ciudadano común, un ciudadano más”, sostuvo, al remarcar que no ocupa actualmente un cargo político.
Finalmente, Correa pidió disculpas a quienes se sintieron molestos por la compra y aseguró que no esperaba que la aparición de la camioneta generara tanta repercusión. “No es un vehículo nuevo, no es un vehículo cero kilómetros”, señaló, y volvió a agradecer a quienes acompañaron el reclamo durante los meses de acampe.