La pornografía está
creciendo. ¿Sabías que en 2103 las páginas de pornografía recibieron 450
millones de visitantes únicos al més? Eso es mucho más que Amazon, Netflix y
Twitter combinados. Además el 30% de toda la información transferida por
internet está relacionada con el porno. Cada segundo 28.258 personas están viendo pornografía en internet y cada
segundo se gasta 2.719,77 € en pornografía en la red. Por este motivo, me
gustaría hablar de este tema que afecta tanto a los matrimonios mirandolo desde
las investigaciones científicas, encuestas y estudios que se han hecho.
La verdad es que lo que la sociedad nos está diciendo de la
pornografía es totalmente diferente a lo que las investigaciones nos dicen.
En 2018 el Doctor Jill Manning encontró que el 56% de los
casos de divorcio involucraban a una parte de los dos teniendo un interes
obsesivo en páginas pornográficas. Esto quiere decir que al año, alrededor de
500.000 matrimonios están cayendo debido a la pornografía.
Destruye la confianza. De acuerdo a numerosos estudios una
exposición prolongrada a la pornografía lleva a una disminución de la confianza
entre la pareja. No es de extrañar ya que la pornografía y el secretismo van de
la mano. La mayoría de las personas que ven pornografía hacen todo lo posible
para que permanezca oculto. Las parejas se sienten traicionadas cuando se
enteran de que se lo han estado ocultando tanto tiempo y se preguntan qué más
habrá que no saben.
Obstaculiza la intimidad emocional. La pornografía te lleva
a que trates a la otra persona como un objeto y no puedas tener una interacción
significativa con ella. Hay una gran diferencia entre tener sexo y hacer el
amor. El sexo se trata de placer mientras que hacer el amor se trata de
conectar. El sexo se trata del cuerpo mientras que hacer el amor se trata de la
persona.
Destruye la autoestima. Cuando los hombres y mujeres habian
sido expuestos a la pornografía eran más propensos a no estar satisfechos con
la apariencia física, el afecto y el rendimiento sexual de su pareja. Además no
sólo afecta en cómo ves a los otros sino también en cómo te ves a tí mismo. Los
que ven porno piensan de sí mismos que son menos atractivos. las
investigaciones han descubierto que los consumidores de pornografía se comparan
a ellos mismos y a sus parejas con los modelos de las imagenes que ven. Como
consecuencia pierden interés en el sexo porque se vuelven más críticos con la
apariencia de su pareja.
Causa Egoísmo. Promueve el egoísmo y el placer inmediato.
Muchos piensan solo en recibir, no en dar. Una relación donde uno sólo está
interesado en recibir no dura mucho tiempo. Un hecho muy curioso es que el día
que menos pornografía se ve en América es el día de “Acción de Gracias”.
Interesante, considerando que la gratitud y el egoísmo son opuestos.
Degrada a las mujeres. Los resultados muestran que cuanto
más porno ve un hombre, más probable es que quieran que las mujeres sean
sumisas y subordinadas a ellos. Cambia la manera en que los hombres ven a las
mujeres. Las ven como objetos y no como únicas y valiosas debido a la manera
degradante en la que las mujeres y el sexo son retratados. Y eso sin mencionar
que el porno muestra a las mujeres siendo dominadas y abusadas sólo para su
disfrute personal.
Deteriora tu vida sexual. Puede llevar a una disminución de
la actividad sexual. Una encuesta reciente de los usuarios que ven pronografía
muestra que el 19% sufre eyaculación precoz, el 25 % no tienen interés en el
sexo con su pareja, el 31% tienen dificultades con llegar al orgasmo y el 34%
experimenta disfunción erectil. Después de comprometerse a no masturbarse y no
ver pornografía el 60 % de ellos sintió que sus funciones sexuales habían
mejorado y el 67% tuvo un aumento en sus niveles de energía y en productividad.
Muchas personas dicen que usan la pornografía para darle un poco de vida a su
relación pero sin embargo los estudios muestran que destroza tu líbido.
Conduce a la insatisfacción matrimonial. Las investigaciones
han mostrado que los hombres que han sido expuestos a la pronografía se puntúan
a ellos mismos como menos enamorados de su pareja de lo que se puntúan los que
no la han visto. El hecho es que la pronografía no es sólo una fantasia sino
que hace más dificil tener relaciones de amor verdaderas. Debido a que la
pornografía es retratada como fácil y rápida, el sexo en el matrimonio es visto
como algo complicado y que requiere mucho trabajo. Como resultado, el romance
disminuye.
Es una puerta de entrada a la infidelidad. Incrementa la
infidelidad matrimonial en un 300%. Viendo pornografía disminuye el compromiso
con la relación. Las relaciones libres de pornografía son más fuertes y con un
índice de infidelidades menor. El índice es al menos la mitad de los que han
visto pornografía solos o con su pareja. Es interesante como la sociedad nos
dice que si no permites la pornografía en tu matrimonio estarás llevándole a él
a la infidelidad cuando en realidad la pornografía está ligada a la
infidelidad.
Está vinculada a la depresión, el estrés y la ansiedad. Los
hombres que tienen ciber sexo tienen un índice alarmantemente alto de depresión
clínica, estrés y ansiedad. Estas 3 cosas pueden tener un impacto fuerte no
sólo en nosostros mismos sino en nuestro matrimonio.
Altera tu cerebro. Nos cambia el cerebro físicamente. Esto
es lo escalofriante: cuanto más porno ve una persona, más severo será el daño a
su cerebro y más dificil será liberarse. Científicos de la universidad de
Cambridge han estudiado recientemente el cerebro de los adictos a la
pornografía y han descubierto que se ven exactamente iguales que los adictos a
las drogas. Al igual que con otras sustancias adictivas la pornografía llena el
cerebro de dopamina. Y cuanto más ves pornografía más insensible te vuelves. La
diferencia con otras adicciones es que con la pornografía no es que quieras más
y más (como en el caso del alcohol) sino que quieres una pornografía diferente.
Muy a menudo los usuarios se aventuran en contenido cada vez más perverso, por
eso la pornografía está ligada a la violencia y el crimen.
Como ves la pornografía no va a ayudar en tu matrimonio.
Sabemos que hay muchas esposas, esposos y matrimonios que están siendo heridos
por la pornografía y sabemos que el cambio no es fácil e inmediato. Pero algo
que sí sabemos es que es posible y que sin duda merece la pena.