«Es gente sin trabajo, hay muchos niños, algunos con discapacidades diferentes, mujeres embarazadas, lactantes, familias que hasta el año pasado tenían un trabajo formal o informal y con lo que ganaban podían pagar un alquiler, comer y vestirse y hasta darse un gustito», señaló Sereno.
El sábado un grupo de militantes sociales se acercó hasta la avenida a charlar y brindar ayuda a los vecinos que ocupan media calzada, quienes pidieron asistencia médica para la cantidad de chicos expuestos a la contaminación del lugar; los militantes se comunicaron con Emergencia del Hospital de Pediatría, que envió un ambulancia con médicos para la atención en el lugar.
Este domingo el legislador Martín Sereno acompañó a las familias, como lo viene haciendo desde hace más de un un mes y que hoy están desvastadas después de la tormenta que les destruyó sus precarias carpas. «Estas familias fueron desplazadas de los terrenos cercanos al Autódromo por orden judicial. Llevan tres meses viviendo en la calle y esperan una solución de los estamentos gubernamentales municipales y provinciales. El jueves presentamos un pedido preferencial para el Proyecto de Comunicación que posibilite que sean relocalizados de manera urgente. Hoy por suerte intervinieron el Ministerio de Derechos Humanos y Salud Pública, hubo que llevar de urgencia a un chico al hospital porque tenía mucha fiebre como consecuencia de la situación desesperante en la que sobreviven».
«Necesitamos que el Gobierno se ocupe»
El temporal arrasó con las carpas precarias donde se resguardaba la gente, y están necesitando de todo: frazadas, colchones, carpas, mercaderías, ropas, zapatillas y sobre todo la solidaridad y respuesta del Estado Provincial y de la Municipalidad de Posadas «porque la solución debe ser definitiva».
Una de las vecinas que vive en situación de calle en las proximidades del Autódromo de Posadas, destacó que «hace tres meses estamos tirados. Somos muchas familias las que acampamos. Salimos del predio que ocupábamos para cuidar a los chicos. Sabemos que si tienen que desalojar van a arrasar con todo y nos da miedo. No hay agua ni luz, no tenemos nada. Necesitamos que el Gobierno se haga cargo porque somos misioneros y estamos desocupados, que las autoridades se acerquen y vean en la situación desesperante que estamos y más después del temporal. Lo pasamos muy mal», lamentó.
El diputado de PAyS sostuvo que el Estado debe entender que acá no hay «intrusos» ni «ocupas» como los llaman algunos, «como si fueran ciudadanos de segunda categoría o no tuvieran derechos humanos quienes no tienen la plata suficiente para comprarse una casa, o para poder pagar un alquiler. Todos somos ciudadanos con los mismos derechos, algunos tuvieron más o menos suerte en su vida; pero eso no justifica que se los discrimine, se los maltrate o se los deje abandonados en un terreno sin luz ni agua potable. Muchas de estas familias vienen del desalojo de El Zaimán, o de otros desalojos. Y si los echan de la avenida donde están; van a ir a buscar otros terrenos, porque el problema es que no tienen donde vivir», dijo.




