Duro informe sobre la situación de los tareferos y el trabajo Infantil en Iguazú

31 de julio de 2015

La yerba mate es una de las infusiones más consumida en Argentina, y una de las fuentes de ingreso más importante de la provincia de Misiones, pero parece que para unos pocos.

La realidad de nuestro oro verde parece ser otra. En el informe se ve de manera descarada la falta de políticas estatales y privadas para erradicar el trabajo infantil, y sacar de la situación de extrema pobreza a familias, que muchas, son estigmatizadas como “intrusos”, por no poder llegar a una vivienda o ni siquiera contar con las necesidades básicas para poder vivir.

El 90 por ciento de la Yerba que se consume en Argentina y 60 por ciento que se consume en el mundo, es producida en Misiones.

Los tareferos, muchas veces, deben comprar exclusivamente en la despensa que es manejada por el mismo dueño del secadero o yerbal. Los costos allí son, en ocasiones, doble al precio de un supermercado o autoservicio; obligándolos a endeudarse y no ganar más que para subsistir.

Como el precio es bajo, producto de la mala distribución entre empresarios que van desde los molineros , secaderos y grandes productores o dueños de yerbales, obliga al tarefero a llevar a sus hijos para que ayude a realizar la actividad, y así generar más kilos que posibilitan un mínimo ingreso más en su sobrevivencia.

Según datos en la provincia existen 15.000 tareferos y 500 contratistas. Algunos trabajadores saben de la existencia de una nueva Ley del Peón Rural, pero pocos se atreven a hacerla valer. Aunque también, los controles desde el Ministerio de Trabajo no se realizan de manera constante.

Por ello, desde change.org se lanzó la iniciativa de erradicar el trabajo infantil y exigir mayores controles en los yerbales.

Para poder ayudar se debe firmar una petición ingresando a change.org/sintrabajoinfantil. El propósito es crear un sistema de certificación a fin de que los consumidores de todo el país puedan encontrar en las góndolas de los comercios yerba mate y otros productos «Libres de Trabajo Infantil». Estos productos podrán ser elegidos a voluntad y costarán apenas unas monedas más.

Lo recaudado será destinado a duplicar el salario de las familias cosecheras. Además, el proyecto de ley contempla que dicha certificación sea realizada por las universidades que adhieran voluntariamente a efectuar dicha tarea, contribuyendo así a integrar el estudio y la investigación académica a las necesidades sociales concretas de uno de los sectores más postergados de nuestra comunidad.

El proyecto de ley también contempla un porcentaje de carácter retributivo al productor yerbatero o de otros productos, que solicite la certificación de su cosecha y adhiera al sistema.