La tradicional ceremonia de cambio de guardia de cada lunes viró hacia un festejo de PAIS, sobre todo por la anunciada presencia de Lenín Moreno, ganador de los comicios de ayer y sucesor de Correa desde el 24 de mayo.
Habitualmente, la renovación de la escolta presidencial es presenciada por el mandatario desde las terrazas de Palacio de Carondelet, ubicado frente a la Plaza Grande, en el centro histórico de Quito, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. A Correa se le sumaron hoy su vice y vice electo, Jorge Glas, y Moreno.
Aunque hubo algunos intentos de empleados del Ejecutivo para que bajaran las banderas verdes de PAIS, «porque este es un acto cívico», la batalla estaba perdida de antemano: en la plaza había remeras, gorras, carteles de partidos aliados y pañuelos del oficialismo, y Correa debió compartir protagonismo con su sucesor electo.
Terminada la parte formal del recambio, desde los balcones embanderados Moreno le cantó por adelantado el «cumpleaños feliz» a Correa, que el jueves llegará a los 54 años. Fue el primer paso para que el encuentro entonces se volviera partidario.
«Va mi abrazo fuerte a quienes confiaron en nosotros. Y a los que no nos votaron, porque ayudaron a que se fortalezca la democracia. Vamos a salir adelante y nunca los traicionaré», expresó Moreno.
Pronosticó además que «habrá nuevos senderos y nuevas avenidas, como decía (Salvador) Allende, para que avance el hombre libre» y prometió ser «fundamentalmente el presidente de los pobres». Cerró su saludo con el ya clásico guevariano de «hasta la victoria siempre».
Aunque no habló, Correa sí cantó, y bastante, mientras intercalaba frases en medio de las estrofas: «Por todos los niños hemos vencido», dijo, en medio de «Por tí vamos a vencer»; «con fuerza y con valor», soltó en medio de «El pueblo unido jamás será vencido» -las dos de los chilenos de Inti Illimani- y «gracias por esta preciosa victoria» en pleno «Venceremos», el himno de campaña de Allende en 1970.
La siguió el «Hasta siempre», de Carlos Puebla y dedicada al Che Guevara, para que Correa cantara puño izquierdo en alto y gritara «Cuba libre» y «Viva latinoamérica». El cierre llegó con la versión de Mercedes Sosa de «Gracias a la vida».
Para entonces, Moreno ya había bajado a la plaza, lo que provocó empujones y tironeos entre su personal de seguridad y los militantes que buscaban saludarlo. «Se ha perdido un presidente electo; si alguien lo ve nos avisa», bromeó Correa desde arriba.
El clima festivo parecía quedar a años luz de las quejas de la oposición, que ratificó, en voz de su candidato presidencial, el ex banquero Guillermo Lasso, que denunciaría formalmente las «irregularidades» del recuento de votos y mantendrá las protestas frente a la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE).
A la vigilia de grupos de militantes que se mantenían a las afueras del CNE, en el norte de Quito, se sumó el llamado a una manifestación mañana por la tarde.
Y Lasso viajó a Quito -estaba en Guayaquil desde el jueves- para «defender la voluntad» de los votantes y denunciar ante la prensa internacional lo que considera un fraude.
«Las pruebas de irregularidades en el proceso electoral son muchas. Por eso, no podemos reconocer los ilegítimos resultados», escribió en su cuenta de la red Twitter el postulante de CREO-SUMA.
Según los cómputos oficiales del CNE, Moreno logró el 51,17 por ciento de los votos, sobre el 48,83 de Lasso, contado ya el 99,23 por ciento de las actas.
También el candidato opositor a la vicepresidencia, Andrés Páez, pidió a sus seguidores en Twitter mantener la vigilancia. «Tenemos que seguir en las afueras del CNE. Nuestros votos se tienen que respetar», remarcó.
Varios mandatarios de la región, sin embargo, parecieron no tener dudas de los resultados: le llegaron saludos y felicitaciones a Moreno del boliviano Evo Morales, del mexicano Enrique Peña Nieto, del salvadoreño Salvador Sánchez Cerén, del peruano Pedro Pablo Kuczynski, del nicaagüense Daniel Ortega, del paraguayo Horacio Cartes y del venezolano Nicolás Maduro.
También en el plano regional la Unasur acentuó el aislamiento de la oposición, al destacar la corrección de la jornada de ayer e instar, en un comunicado, «a las fuerzas políticas» que obtuvieron resultados «adversos» a respetarlos y «a dirimir cualquier diferencia por los caminos institucionales previstos por la Constitución y las Leyes del Ecuador».
Fuente: Télam.