Más del 99% de las muertes por el nuevo coronavirus en Italia fueron de personas que padecían
afecciones médicas previas, según un estudio realizado por la autoridad
nacional de salud del país.
Después de que las muertes por el virus alcanzaran más de
2.500, con un salto del 150% en la última semana, las autoridades de salud han
estado analizando los datos para extraer información útil a fin de combatir la
propagación de la enfermedad.
El Gobierno del primer ministro Giuseppe Conte está
analizando la posibilidad de prolongar el confinamiento nacional más allá de
principios de abril, informó el diario La Stampa el miércoles. Italia tiene más de 31.500 casos confirmados de COVID-19.
El nuevo estudio podría proporcionar una idea de por qué
la tasa de mortalidad de Italia, de aproximadamente el 8 por ciento del total de
personas infectadas, es más alta que en otros países.
El instituto de Salud de Roma examinó los registros
médicos de aproximadamente el 18% de las muertes por COVID-19 del país, y
descubrió que solo tres víctimas, o el 0.8 por ciento del total, no tenían
patología previa. Casi la mitad de las víctimas sufrían al menos tres
enfermedades previas y aproximadamente una cuarta parte tenía una o dos
afecciones previas.
Más del 75% tenía presión arterial alta, alrededor de un
35 por ciento sufría diabetes y una tercera parte padecía enfermedades
cardíacas.
La edad media de quienes murieron por el virus en Italia es de 79.5. Hasta el 17 de marzo, 17 personas
menores de 50 años habían muerto por la enfermedad. Todas las víctimas de Italia menores de 40 años han sido hombres con afecciones
médicas graves existentes.
Si bien los datos publicados el martes apuntan a una
desaceleración en el aumento de casos, con un incremento del 12.6 por ciento,
otro estudio muestra que Italia podría estar subestimando el número real de casos
al someter a pruebas solo a los pacientes que presentan síntomas.
Según la Fundación GIMBE, alrededor de 100 mil italianos
han contraído el virus, informó el diario Il Sole 24 Ore. Eso haría que la tasa
de mortalidad del país se acercara a la media mundial de alrededor del 2 por
ciento.