A casi una semana de la amplia derrota electoral del oficialismo, el Fondo Monetario mantiene un silencio rotundo. Este mutis por el foro del principal socio de Cambiemos en la actual crisis contrasta con otras oportunidades, donde distintos interlocutores del organismo multilateral expresaron su incondicional apoyo a la actual senda económica y pronosticaron un futuro promisorio.
Esta ausencia toma mayor dimensión luego de que el Banco Central dejó librado al mercado la cotización del dólar, que se disparó más de 30 por ciento en dos días, y el equipo económico anunció dos días después una serie de medidas hasta diciembre para disimular hasta entonces el impacto de la devaluación a precios: eliminación de IVA, reasignación de partidas, congelamiento de créditos UVA, entre otros.
En los hechos, las políticas anunciadas van en contra de las condiciones que establece el acuerdo stand by, el cual debería ser rediscutido. Fuentes del FMI y del Banco Central consultados eligieron mantener el silencio. La semana próxima debería llegar la nueva misión del organismo para la revisión trimestral de las cuentas públicas.