Sturzenegger también señaló al INYM como responsable de una presunta concentración de la industria, omitiendo que su creación buscó revertir la monopolización acelerada tras la desregulación de los años noventa.
Según el ministro, la eliminación de la fijación de precios por parte del INYM habría reducido costos, pero no especificó si el beneficio llegó a los consumidores o solo impactó negativamente a los productores.
El ministro destacó la supresión de la «hoja de ruta», instrumento que garantizaba la trazabilidad del producto, y reafirmó el compromiso de avanzar en una mayor desregulación. Sin embargo, la eliminación de la estampilla podría dejar al INYM sin fondos, poniendo en riesgo su capacidad de operar y de equilibrar un mercado clave para la economía y la identidad de muchas regiones productoras.