El Gobierno eliminó el plus por presentismo en el empleo público

2 de marzo de 2026

El Gobierno nacional avanzó con una nueva modificación en la estructura salarial del sector público que vuelve a generar tensión con los gremios y preocupación entre los trabajadores.

En un contexto de fuerte ajuste del gasto, la eliminación del plus por presentismo marca un cambio en el esquema de incentivos que durante años formó parte del ingreso habitual de miles de empleados estatales. La medida, que ya comenzó a aplicarse, impacta de manera directa en los salarios y se suma a otras decisiones orientadas a reducir costos en la administración pública.

La decisión se inscribe dentro de la política de reordenamiento del Estado impulsada por la gestión de Javier Milei, que desde su asunción planteó la necesidad de recortar erogaciones, revisar estructuras administrativas y redefinir los mecanismos de contratación y remuneración. En este marco, la quita del premio por asistencia abre un nuevo frente de conflicto en el vínculo entre el Ejecutivo y los sindicatos del sector.

El fin del llamado Premio Estímulo a la Asistencia implica la eliminación de un componente que, para muchos empleados del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP), funcionaba como una parte estable del salario. Este plus estaba vinculado al cumplimiento de la asistencia perfecta y, según el escalafón y la categoría, podía representar una suma considerable dentro del sueldo total, llegando en algunos casos a los 150 mil pesos.

Reforma laboral: Bullrich defendió el convenio por empresa y el tope del 2% al aporte sindical
La medida alcanza a trabajadores que se desempeñan en ministerios, organismos descentralizados, dependencias de la administración central y otras áreas bajo la órbita del Estado nacional. En las oficinas de la Casa Rosada y en distintos entes públicos, el tema domina las conversaciones internas debido al impacto inmediato en el poder adquisitivo.

Desde el oficialismo sostienen que el objetivo es simplificar la estructura de liquidación de haberes y eliminar beneficios que consideran distorsivos o poco transparentes. La decisión, explican, forma parte de un proceso de reorganización que busca un esquema salarial más claro y menos fragmentado, con foco en la eficiencia y la reducción del gasto público.

Sin embargo, entre los trabajadores la percepción es muy distinta. Para muchos, el presentismo dejó de ser visto como un incentivo hace tiempo y pasó a formar parte del ingreso habitual. En un escenario de inflación persistente y con paritarias que no logran recomponer el poder de compra, la quita del ítem se traduce en una pérdida concreta que complica la economía cotidiana.

El impacto no será uniforme. Los sectores con salarios más bajos dentro del SINEP son los que más sentirán la reducción, ya que ese plus representaba un porcentaje mayor de sus ingresos. En categorías superiores, aunque el peso relativo es menor, también genera preocupación por la señal que implica y la posibilidad de nuevos recortes en el futuro.

Neuquén y Río Negro en la agenda internacional: Milei convocó a sus gobernadores a Nueva York
Además, la decisión abre interrogantes sobre los mecanismos de control de asistencia y productividad. El presentismo funcionaba no solo como un incentivo económico, sino también como una herramienta para desalentar el ausentismo. Su eliminación obliga a redefinir estrategias de seguimiento laboral, un aspecto que todavía no fue detallado por el Ejecutiv