«Esta es un situación extremadamente peligrosa y potencialmente letal», dijo el servicio meteorológico nacional (NWS) en Cayo Hueso, urgiendo a quienes desoyeron las alertas de evacuación a buscar refugio «ahora para proteger sus vidas».
El huracán se desplaza en dirección noroeste a 15 km/h en ruta hacia las ciudades de Naples, Fort Myers y las densamente pobladas penínsulas de la bahía de Tampa, en la costa oeste de Florida.
«Mareas potencialmente mortales se registran actualmente en los Cabos y se espera que comiencen esta mañana en el suroeste de Florida», advirtió el gobernador Rick Scott en Twitter en la madrugada del domingo.
El estado de Florida pidió a 6,3 millones de personas que dejaran sus hogares, ya que además de los fuertes vientos otro de los efectos más peligrosos del huracán son las marejadas. El gobernador estimó que en instantes el nivel del agua podría subir 3,6 metros. «El huracán Irma ya está aquí y es asesino», advirtió.
Más de 7.000 miembros de la Guardia Nacional de Florida fueron desplegados en la zona, mientras que el estado dispuso unos 330 refugios.
Las ciudades del sur de Florida declararon toque de queda a partir de la tarde del sábado, entre ellas las ciudades de Miami y Miami Beach, así como el condado de Broward, donde está Fort Lauderdale.