En un documento de 23 páginas enviado por fax a la cadena ABC, Flanagan, conocido como Bryce Williams en los medios, indicó que su ira “había ido creciendo poco a poco” a causa de presuntos casos de discriminación racial y acoso sexual.
En su cuenta de Twitter, Flanagan acusó a la reportera a quien asesinó de haber “realizado comentarios racistas”, y al cámara, Adam Ward, de “haber ido a recursos humanos” después de trabajar con él en una ocasión.