El misionero Pitana y su equipo arbitral tuvieron un cierre ideal del Mundial

15 de julio de 2018

Néstor Pitana, los
asistentes Hernán Maidana y Juan Pablo Belatti y Mauro Vigliano (como árbitro
integrante del VAR) fueron premiados debido a sus actuaciones para dirigir la
final entre Francia y Croacia. Y sin dudas fue algo merecido. Seguramente,
apenas fueron designados habrán empezado a trabajar el partido, a prepararlo en
función de los datos que les ofrecían ambos equipos. Conozco la profesionalidad
de este equipo arbitral y sé que no dejan nada librado al azar.

 

Pitana dirigió el encuentro como lo venía haciendo hasta
ahora. El primer tercio del partido conduciéndolo al límite de lo
disciplinario. Y a partir de ahí empezó a ajustar y a amonestar en forma
acertada por juego temerario, cuando entendió que podía haber riesgo sobre el
físico del adversario. Tuvo en el primer tiempo una decisión trascendente en
colaboración con el VAR: penal por mano de Perisic. Él no la observó en primera
instancia, pero seguramente el VAR comenzó a revisar la jugada y le indicó que demore
la reanudación. Ganado ese tiempo, luego lo convocó al centro del campo para
que evaluara y tomara la decisión viendo el monitor. Evidentemente no era
fácil, demoró un poco más para tener certeza y luego sancionó el penal. La
jugada, nacida de una pelota parada: el balón supera al delantero y sorprende a
un defensor con mano ampliada, la consideración de mano natural o antinatural
es la que tuvo en cuenta para determinar la sanción (a mi criterio) acertada.

 

A partir de esta decisión, por algunos instantes, el juego
se enrareció pero no afectó la conducción del partido. El segundo tiempo fue
más veloz, tuvo un ida y vuelta constante, y en eso colaboró Pitana: ¿cómo?
Valorando y diferenciando una fricción de una falta y, de esta forma, haciendo
el encuentro dinámico. El cierre del partido fue sin ningún tipo de
inconvenientes, con un gran desplazamiento físico debido a los espacios que se
producían producto del resultado, lo que mostró su óptima preparación.

 

Quizás entendió el aplauso del jugador croata hacia él
(producto de una sanción de una falta) más de impotencia ante el resultado, que
de una falta de respeto. En otra circunstancia, debería haberlo amonestarlo.

 

Fue un cierre ideal para nuestro equipo arbitral: son
experimentados, lo demostraron. Se notó su capacidad para este tipo de torneos.
Pitana y Belatti, dos mundiales, Maidana completando su tercer mundial. Párrafo
aparte para Maidana, uno de los mejores asistentes y cerrando su campaña
arbitral con una final. Desde acá solo me queda felicitarlos por la labor
cumplida y agradecerles que dejaran a nuestro arbitraje en el podio.

FUENTE: CLARÍN.