En un debate bastante rápido y sobre tablas, el Senado aprobó ayer por unanimidad -58 votos a favor- el proyecto de ley de protección de las víctimas de delitos, iniciativa que otorga una serie de derechos y garantías para las víctimas directas de delitos, pero también al cónyuge, su pareja, los padres, hijos, hermanos y tutores, entre otros. Uno de esos derechos es que podrán seguir de bien de cerca la marcha de las actuaciones judiciales.
«¡Que bueno!», se le escapó a Gabriela Michetti, vicepresidenta de la Nación y que presidió la sesión de ayer, cuando vio en el tablero el resultado de la votación. Por reglamento, la presidenta del Senado, es decir Michetti, no puede emitir opiniones durante las sesiones.
La iniciativa contaba con media sanción de Diputados. Pero como ayer fue aprobada con una serie de retoques por los senadores, ahora deberá volver a ser tratada por la Cámara baja. Debido al inminente cierre de listas y a la campaña electoral que se avecina aún se desconoce cuándo Diputados se abocaría a su tratamiento.
El encargado de defender el proyecto en el recinto fue el senador peronista Pedro Guastavino: «Es necesario avanzar en una ley específica que apunte a defender y darle garantías a las victimas», apuntó.
Por el oficialismo, el radical Luis Naidenoff subrayó que la iniciativa contaba con el respaldo de las víctimas de delitos y sus familiares, quienes en las últimas semanas fueron al Senado a brindar sus trágicos testimonios.
«Oímos testimonios conmovedores de padres, hermanos e hijos de victimas cuyas vidas cambiaron para siempre. Vinieron a reclamar, sin espíritu de venganza, la participación de las victimas en el proceso penal», dijo.
La puntana Liliana Negre de Alonso sostuvo que «la victima tiene que tener los mismos derechos que tiene el imputado dentro del proceso».
También dijo que la iniciativa tiene nombre y apellido y enumeró una a una a una serie de víctimas: «Esta ley se llama Viviam Perrone y su hijo Kevin, María Luján rey y su hijo Lucas Menghini, Matías Bagnato y sus padres y hermanitos, Jimena Aduriz y su hija Angeles Rawson…».
Entre los derechos que le brinda la ley a las víctimas se encuentran el de intervenir como querellante o actor civil en el procedimiento penal; examinar documentos o actuaciones y a ser informada verbalmente sobre el estado del proceso y la situación del imputado; aportar información y pruebas durante la investigación; ser escuchada antes de cada decisión que implique la extinción o suspensión de la acción penal; entre otras.
También crea la figura del defensor oficial de la víctima, que estará en la órbita de la Defensoría General de la Nación.