El Gobierno puede empezar a tener más de un dolor de cabeza por el sindicalismo, que abandonó la luna de miel y ahora agita la posibilidad de un paro nacional. Tanto desde la CGT como de la CTA expresaron su creciente preocupación por la ola de despidos y avisaron que si Macri avanza en su intención de vetar la ley de emergencia ocupacional, la medida de fuerza será una realidad.
Así lo expresaron desde las principales centrales sindicales, que este viernes a las 16 llevarán a cabo una movilización en conjunto para reclamar por la pérdida de puestos de trabajo y el impuesto a las Ganancias, aunque no descartan que la huelga general llegue ese mismo día.
El titular de una de las ramas de la CTA, Pablo Micheli, afirmó que la marcha «se puede convertir en paro nacional» luego de la reunión que mantendrán este miércoles las dos ramas de la CTA y las tres CGT para pulir los detalles de la protesta. Por FM Uno, Micheli sostuvo que el Estado «no está cuidando el empleo» y agregó que, en su opinión, el 29 de abril «debería ser paro nacional».
Hugo Yasky, por su parte, advirtió a Macri que si llega a vetar la emergencia ocupacional, «sería la activación de la cuenta regresiva de un paro nacional con movilización». El docente apuntó en Radio 10 que el oficialismo quiere «tapar el sol con la mano» con el problema de la desocupación y pronosticó que el viernes será «un acto multitudinario».