El tercer espacio toma forma y Amarilla aparece como uno de los nombres para 2027

17 de agosto de 2026

El diputado provincial Ramón Amarilla aparece cada vez con más fuerza en las conversaciones de sectores opositores que buscan construir una alternativa electoral para 2027. El radicalismo es uno de los espacios con los que mantiene diálogo, aunque también existen contactos con otros sectores. La posibilidad de una candidatura por la UCR lo ubicaría en un lugar particular del tablero: una opción para el electorado que no se referencia ni con el oficialismo provincial ni con La Libertad Avanza.

El escenario político misionero comenzó a moverse con mayor intensidad de cara a las elecciones de 2027 y, dentro de la oposición, uno de los nombres que empieza a ganar volumen es el del diputado provincial Ramón Amarilla. Todavía no existe una candidatura definida, pero su nombre ya forma parte de las conversaciones que buscan darle forma a un frente capaz de disputar el poder provincial.

En ese esquema, la UCR aparece como uno de los posibles vehículos electorales para una eventual candidatura de Amarilla a gobernador, aunque el acuerdo todavía está lejos de estar cerrado. Las reuniones mantenidas con dirigentes radicales del Alto Paraná muestran que existe una interlocución concreta y que el legislador es observado como una figura con posibilidades de encabezar una propuesta más amplia.

Una de esas reuniones reunió a Amarilla con los diputados Roxana Kurtz y Miguel Núñez, junto a otros referentes del radicalismo. Luego se hizo pública la foto del encuentro y se planteó el objetivo de avanzar en una construcción opositora.

El propio Amarilla, durante esas conversaciones, dejó en claro que tiene interés en encabezar una fórmula provincial, aunque también planteó una condición: que quienes impulsen su candidatura tengan un acuerdo político real detrás y no lo dejen aislado en el tramo final de la construcción electoral.

“Yo quiero, pero hay que ver si la gente de ustedes, la de allá arriba, quiere ir verdaderamente conmigo. No me lleven hasta el precipicio y después me suelten. Vayan y arreglen ya. Si no, prefiero ir solo”, expresó Amarilla durante uno de los encuentros.

La discusión, por lo tanto, no pasa únicamente por definir un nombre, sino por construir el espacio político que pueda sostener una candidatura competitiva. En ese punto aparecen conversaciones con distintos sectores, incluso con espacios por fuera de la estructura radical. Entre los nombres que circularon en las negociaciones figura también el Partido Demócrata Social, como parte de un universo más amplio de fuerzas que podrían confluir en una eventual propuesta opositora.

El atractivo de Amarilla dentro de ese armado está relacionado con la posibilidad de ocupar un espacio que hoy aparece en disputa: el electorado que no se identifica con el oficialismo provincial ni con La Libertad Avanza.

Ese lugar no está garantizado y, justamente por eso, la construcción será determinante. Amarilla necesitaría no solamente una estructura partidaria que le permita competir, sino también reunir a distintas expresiones detrás de una misma propuesta, evitando que la oposición vuelva a presentarse fragmentada.

En el horizonte provincial, el tablero comienza así a mostrar tres posibles grandes polos: el espacio que buscará representar al oficialismo provincial, La Libertad Avanza y una eventual tercera alternativa opositora de centro, todavía en plena etapa de construcción.

Por ahora, Amarilla no es oficialmente el candidato de la UCR. Pero las reuniones, las conversaciones con distintos espacios y la posibilidad de contar con una estructura partidaria tradicional colocan su nombre en una posición cada vez más visible.