Estiman que los efectos de la devaluación de agosto llegarán hasta abril de 2019

11 de diciembre de 2018

Los efectos de la devaluación de agosto podrían llegar a
sentirse hasta abril de 2019, momento en que se completaría el ‘Pass Through’
(impacto que tiene en los precios una suba del tipo del cambio)

Así lo aseguró Ficonomics en su último informe, donde
establece que la inflación acumulada para los 12 meses posteriores a la
devaluación de agosto podría llegar al 46%, valor que sería consistente con una
inflación interanual para 2019 de cerca del 30%.

Mientras que la inflación interanual esperada para los 12
meses posteriores al evento de mayo – junio también se sitúa en línea con una
inflación para todo 2019 de alrededor del 30%. La consultora determinó que, en
2018, hubo dos eventos devaluatorios diferentes. En primer lugar, en mayo y
junio, con un alza del 36,5%. Durante julio y casi todo agosto se observó un
período de inestabilidad con inflación creciente.

En segundo, en la última semana de agosto se observó otro
evento muy significativo, con un evidente impacto inflacionario en septiembre,
octubre y (se estima) noviembre, detalló en un informe Ficonomics.

“El evento de agosto parece ser llamativamente
inflacionario, incluso cuando se lo compara con otros de igual magnitud, como
por ejemplo el de diciembre de 2015, o mismo lo observado en mayo – junio”,
destacó.

Y puntualizó: “La inflación del mes posterior a la
devaluación fue de 6,5%, muy por encima del 4,1% observado en enero de 2016 o
del 3,5% observado en junio 2018. La explicación más razonable a este fenómeno
podría ser lo inesperado del evento, un razonamiento que se refuerza cuando lo
comparamos con lo sucedido en enero 2014, que también fue una sorpresa para la
economía en general”.

En ambos casos, la inflación del mes posterior fue de apenas
debajo del 20% de la devaluación, y a los 3 meses ya acumulaba alrededor del
50% de la misma.

En cuatro casos analizados (se tuvo en cuenta también el
episodio de 2014 y el de 2015/2016), el alza de los precios luego de la
devaluación “no fue uniforme” ya que claramente existen otras variables que
también pueden alimentar o frenar la inflación luego del evento devaluatorio.

Entre otros, la consultora menciona como determinantes a la
inercia inflacionaria, a la cantidad de dinero en circulación y la rigidez de
precios relativos, en particular precios regulados. “Por ejemplo, todos estos
mitigantes ayudaron a reducir notoriamente el ‘Pass Through’ (PT) de la
devaluación de 2002, quizás la más exitosa medida únicamente en términos
inflacionarios de Argentina”, dijeron.

Del análisis realizado se desprende que, en promedio, una
devaluación puntual se traslada a precios dentro de los ocho meses siguientes,
y su efecto en los primeros 3 meses varía entre el 35% y el 50%, dependiendo de
las medidas tomadas para contrarrestarla y, fundamentalmente, de si se trata de
un evento esperado o no. Cuanto menos esperado es el evento, más rápido parece
ser el PT.

 

Los 4 casos recientes

En enero de 2014, el tipo de cambio oficial se devaluó en un
22,4%. En particular, la variación el precio fue muy notorio los últimos días
de enero, cuando saltó un 16% en apenas tres días.

Como medidas precautorias ejecutadas por el gobierno,
inmediatamente se observó un alza en la tasa de interés de política monetaria
(las Lebac en ese momento) y una reducción en la cantidad de dinero circulante.

Sin embargo, el efecto sobre la inflación fue relativamente
rápido: en apenas 3 meses, más del 50% de la devaluación ya se había trasladado
a precios. Resaltando la rigidez que existía en los precios regulados ese año,
el PT parece haber sido especialmente efectivo, probablemente motorizado por una
inercia inflacionaria muy significativa.

Entre diciembre 2015 y febrero 2016, el tipo de cambio se
elevó un 63%, de $ 9,7 a $ 15,84. En particular, se destacan los eventos del 17
de diciembre y las alzas durante todo el mes de febrero. Nuevamente, se observa
como respuesta oficial una significativa alza en la Tasa de Política Monetaria.

En este evento vemos la particularidad de una corrección en
simultáneo de los precios regulados, algo desprolija por las idas y venidas en
las tarifas de dicho año. Aun así, el PT fue algo menor, acumulando apenas el
35% de recuperación a los tres meses.

 

Inversiones

De acuerdo a Ficonomics, la velocidad esperada del PT es
relevante en estos momentos porque es una herramienta importante para prever
cómo se moverán los precios en el futuro cercano, y debido a que existen
ciertos instrumentos de inversión muy simples que están atados a la inflación
de corto plazo.

Por ejemplo, los bonos ajustables por CER, o los plazos
fijos ajustables por UVA, permitirían obtener importantes ganancias si se
pudiera leer correctamente la velocidad del PT esperada.

En particular en el caso de los plazos fijos ajustables por
UVA, que tienen la particularidad que, según el momento del mes en que se
suscriba, permiten al inversor prever prácticamente con exactitud el valor a su
vencimiento.