Un informe elaborado por el Licenciado en el Tratamiento y Análisis de Datos para la Investigación Socioeconómica de Misiones, Hugo Parra, expone un escenario contundente sobre la economía argentina entre enero de 2023 y abril de 2026: mientras la emisión monetaria se disparó más de un 700%, los ingresos reales de trabajadores y jubilados sufrieron un marcado deterioro.
Según el estudio, la base monetaria registró una expansión nominal del 709%, reflejando el volumen de pesos volcados a la economía en el período analizado. Sin embargo, ese crecimiento no se tradujo en una mejora en el bolsillo de la población.
Por el contrario, el salario real acumuló una caída del 42,2%, evidenciando una pérdida sostenida del poder de compra frente a la inflación. El impacto es aún más profundo en los sectores más vulnerables: las jubilaciones registraron una baja real del 51,1%, lo que el informe describe como una situación de “vulnerabilidad extrema”.
El contraste entre los aumentos nominales y la realidad económica es uno de los puntos centrales del análisis. Aunque los salarios crecieron un 785% en términos nominales y las jubilaciones un 649%, estos incrementos quedaron muy por detrás del avance de los precios.
En términos concretos, esto implica que, pese a los ajustes, tanto trabajadores como jubilados hoy pueden adquirir significativamente menos bienes y servicios que a comienzos de 2023.
El trabajo de Parra define este fenómeno como un “impuesto indirecto”, donde la emisión monetaria masiva termina erosionando el bienestar social. En ese esquema, la inflación actúa como un mecanismo de transferencia de ingresos que impacta con mayor fuerza en quienes dependen de ingresos fijos.
Además, el informe advierte que el deterioro no es coyuntural, sino una tendencia sostenida a lo largo del período analizado, lo que refuerza la idea de un problema estructural.
Como resultado, a abril de 2026, amplios sectores de la población cuentan con menos de la mitad del poder de compra que tenían a inicios de 2023, marcando uno de los retrocesos más significativos en los últimos años.
Cómo se contruyeron los datos del informe
El estudio elaborado se basa en estadísticas oficiales de organismos nacionales como el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el INDEC y la ANSES, tomando como período de análisis enero de 2023 a abril de 2026.
En el caso de la emisión monetaria, se utilizó la serie de Base Monetaria del BCRA, que muestra un salto desde aproximadamente $4,2 billones a $34 billones en ese lapso, lo que representa una expansión del 709,6%.
Para medir el poder adquisitivo de los trabajadores, el informe cruza el Índice de Salarios del INDEC con el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Aunque los salarios privados crecieron un 785,1% en términos nominales, la inflación acumulada en el mismo período alcanzó el 1.287%, lo que explica la caída real del 42,2%.
En cuanto a las jubilaciones, el análisis toma como referencia el haber mínimo informado por ANSES, que pasó de $58.665 en enero de 2023 a $380.319 en abril de 2026. Si bien esto implica una suba nominal del 649,2%, al descontar la inflación se traduce en una pérdida real del 51,1%.
El informe también advierte que la caída más pronunciada en las jubilaciones se explica por el rezago en los mecanismos de actualización. Durante gran parte del período, los haberes se ajustaron con demora respecto a la inflación —que llegó a niveles mensuales muy elevados—, lo que profundizó la pérdida frente a los salarios del sector privado.
